El Centauro en España

El origen del B-1 Centauro en España está en la necesidad de dotar a las FAR, y en concreto al RCL 8 Lusitania de un vehículo blindado ligero, de gran potencia de fuego y movilidad, aerotransportable, utilizable tanto en situaciones de guerra convencional como en operaciones de interposición o de ayuda humanitaria, y que sustituyera a los VEC H90 que utilizaba temporalmente dicha unidad.

Se evaluaron dos vehículos, el AMX-10RC francés y el B-1 Centauro italiano, resultando vencedor éste último, siendo notablemente superior al vehículo francés, excepto en el apartado de aerotransportabilidad, ya que parece que el transporte del Centauro en los Hércules es bastante difícil, aunque en el A400M será totalmente factible.

Finalmente, el 25 de Junio de 1999, el Consejo de Ministros aprobó la compra de 22 unidades del Centauro, a entregar entre el 2000 y el 2001 ( 7 y 15 respectivamente) por un total de 11.165 millones. La compra incluía un 100% de compensaciones industriales, que incluyen entre otras cosas la fabricación por la factoría de Trubia de SBB de cascos y torres del Centauro y del Dardo italiano, la fabricación de periscopios OG-101 y el mantenimiento de la dirección de tiro por parte de Indra, así como el mantenimiento del grupo motopropulsor por parte de Iveco-Pegaso.En 2003 se hizo un pedido adicional por 62 unidades más.

Tras la mediación del JEME y como deferencia hacia éste, el consorcio italiano adelantó la entrega de los 3 primeros vehículos (prevista para diciembre) a Octubre para que pudieran participar en el desfile del 12 de Octubre, siendo recibidos los 4 siguientes en el mes de Diciembre. Los tres primeros vehículos permanecieron posteriormente en las instalaciones de Amper en Madrid recibiendo todo el equipo de comunicaciones, siendo entregados al RCL 8 en fechas recientes. La denominación en España es VRC-105 (Vehículo de Reconocimiento y Combate).

Los Centauro españoles se corresponden con el último lote entregados al Ejército Italiano, e incluyen el chasis alargado con la posibilidad de sustituir los 26 disparos por 4 asientos, el spall-liner interior, así como el blindaje extra de acero, llevando los españoles también placas de blindaje extra en la parte inferior delantera del chasis. En la actualidad SBB diseña los módulos de blindaje reactivo SABBLIR para instalar en los Centauro españoles.









Pruebas del SABBLIR en los Centauro españoles.