Como Rusia financiaba el comunismo en el mundo
El siguiente es un extracto del libro de un soldado sovietico que se convirtió en historiador:



En 1919, Lenin y Trotski fundan en Moscú una organización llamada Internacional Comunista o Comintern. Dicha organización se definía como el Estado Mayor de la revolución mundial y tenía por objetivo la creación de la Unión Mundial de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En 1919, en todos los continentes, arrancó el proceso de unificación y fortalecimiento de los partidos comunistas. Todos ellos se declaraban miembros de la Comintern.

La totalidad de la financiación de la Comintern provenía de las reservas de oro de la Rusia Soviética. Los partidos comunistas de todos los países del mundo habían sido creados con el dinero de Moscú y subsistían gracias a las aportaciones del Kremlin.
Y también la Comintern misma. Los dirigentes de la Comintern vivían y trabajaban en Moscú, bajo un estricto control de la policía secreta soviética. Todas las órdenes las recibían desde el Kremlin. Entre ellos solo estaban aquellos que convenían a los caciques del Kremlin, solo aquellos que obedecían sin reserva a sus mandatos.

La Comintern era una formación única en su especie. Nunca en la historia de la humanidad había existido semejante organismo. Casi en todos los países del mundo, desde Japón hasta Uruguay y Chile, habían sido fundados partidos comunistas, que seguían ciegamente la línea política que se les dictaba desde Moscú.

En la mayoría de los casos, los representantes de los partidos comunistas estaban al mando de la dirección de los sindicatos, de los órganos legislativos de sus países e incluso de los gobiernos. Pero esta solo es una de las facetas de la labor de la Comintern, la visible.

Por otro lado, aparte de la lucha abierta, los comunistas realizaban actividades ocultas. Si tuviéramos que resumir la ideología de los comunistas, nos saldría lo siguiente:

1. Hay que destruir el mundo antiguo y construir uno nuevo.

2. Para la destrucción del mundo antiguo y la construcción del mundo nuevo es imprescindible conquistar el poder político.

3. Para conquistar el poder político se han de usar todos los medios, tanto pacíficos como violentos, tanto abiertos como encubiertos.

4. La lucha por conseguir un mundo nuevo no se tiene que llevar a cabo en un solo país, sino en el mundo.

5. Los intereses de la revolución mundial están por encima de los intereses de estados concretos.

Fuente:

El rompehielos, Suvorov.