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Chile: Política Exterior y Diplomacia

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  • #26
    Originalmente publicado por economista Ver Mensaje
    Despues de La Haya, si Chile pierde, debería negociar con Bolivia el canje territorial. A mi parecer, el Perú, sintiendose ganador, se puede poner en el papel del generoso y aceptar que Bolivia saque su salida al mar por el norte de Arica.
    Yo aquí discrepo. Ni Bolivia (que se retiró de una guerra pasada y nos dejó solos), ni Chile (que nos pilló territorio) nos merecen la generosidad, no son países hermanos, sólo vecinos, y siendo los intereses los que priman, tenemos derecho a "algo", el que? es lo que sabremos después del veredicto de la Haya.
    Nuestro "si" en el caso de la consulta por el canje territorial entre Bolivia y Chile tiene un costo que debemos "medir".

    Saludos.

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    • #27
      Chile ofrece a Bolivia salida al mar... por territorio aún en litigio con el Perú:

      Chile ofreció a Bolivia salida al mar por zona que aún está en litigio con Perú ante La Haya

      En entrevista con el diario “La Tercera”, el presidente Sebastián Piñera señaló que si el fallo de la corte internacional es favorable a Perú la propuesta al país altiplánico perdería validez.

      El presidente de Chile Sebastián Piñera señaló que su país “le ha ofrecido a Bolivia otorgarle autonomía marítima en un enclave territorial en la zona fronteriza” (con Perú), como una solución a la demanda del país altiplánico por una salida al mar. Sin embargo, el mandatario chileno aclaró que en esta negociación su país no cederá soberanía.

      La zona a la que hace referencia Piñera está ubicada al norte de la ciudad de Arica, en la frontera con Perú, una zona que está incluida dentro del territorio que aún está en litigio en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

      En entrevista al diario “La Tercera”, Piñera señaló también que si el fallo de la CIJ es favorable a Perú la solución que su gobierno le planteó a Evo Morales no sería factible. “Si llegase a haber un resultado adverso (para Chile) en La Haya que restringiera gravemente el acceso al mar por esa zona, esa solución perdería validez”.

      MOLESTIA DE BOLIVIA
      El presidente chileno recordó que cuando Perú presentó la demanda contra Chile ante La Haya, Bolivia “reaccionó de manera negativa diciendo que Perú lo hacía para cerrar su salida al mar”.

      “Chile ha hecho varias ofertas a Bolivia y naturalmente esto tiene que ser al norte de Arica, pero sin soberanía. Esa posible solución de un enclave sin soberanía, pero con cierto grado de garantías tributarias y de otra naturaleza, Chile la ha planteado en múltiples ocasiones a Bolivia…”, afirmó.

      Piñera indicó también que según el tratado de 1929, “cualquier cesión de territorio que antes fue peruano requiere no solamente consulta, sino la aprobación de Perú”.
      FUENTE: El Comercio

      ¿El destino de la mediterraneidad boliviana otra vez en manos del Perú?

      Magistral la forma que tiene el gobierno chileno de siempre dejar la pelota dando bote en la cancha peruana y potencialmente haciendo quedar al Perú como el malu de la película - no digo que no lo sea: en febrero de 1975, cuando Banzer y Pinochet suscribieron el Acta de Charaña como primer paso para la restitución de relaciones diplomáticas y potencial solución al problema boliviano de acceso al Pacífico, el gobierno peruano militarista y nacionalista de Morales Bermúdez se interpuso invocando el Artículo Primero del Protocolo Complementario al Tratado de Lima de 1929, de ahí que el Perú sea el eterno escollo para las aspiraciones bolivianas de una salida al mar... pero independientemente de eso, no deja de asombrar la maestría con la que Chile siempre se las ingenia para lavarse las manos y dejar la llave y el candado de la salida al mar para Bolivia en manos del Perú: si ganamos en La Haya, la oferta chilena se disuelve; ergo, otra vez Perú tiene la última palabra al respecto y Chile queda como rey (ellos ya cumplieron con ofrecer).
      "Cada mentira que decimos incurre en una deuda con la verdad. Tarde o temprano, esa deuda se paga" - Valery Legasov, 'Chernobyl'

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      • #28
        Tienes toda la razón, deberiamos darle salida por reñaca, asi tendran linda vista (sobre todo en verano) y de paso no hacemos enojar ni quedar mal al vecino del mes: Perú.

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        • #29
          No diga tonteras.

          El Protocolo Complementario fue interpuesto por la parte peruana precisamente para evitar una cesión a terceros de los territorios anteriormente peruanos - Chile no tenía razón para insertar una cláusula así, pues el Tratado de Lima cierra indefectiblemente la frontera con el Perú dejando a esos territorios bajo soberanía chilena y en teoría, Chile puede hacer lo que le venga en gana con ellos. El complemento al Tratado de 1929 previene una situación así.

          El asunto es que Chile, teniendo presente aquello, no tendría por qué andar ofreciendo nada a Bolivia a sabiendas de que ello implica la consulta al Perú, pero claro: como en ofrecer no hay pecado y en quedar bien tampoco, pues se hace. Es lo que, si bien cuestionable desde un punto de vista ético, sí me parece sobresaliente desde una perspectiva de la diplomacia chilena: ellos ofrecen, quedan como duques y el malu siempre es el Perú.

          Más bien Piñera debería dejarse de ofrecimientos que sabe que no puede cumplir o lo que es lo mismo, dejar de darles falsas esperanzas (como dice la Christina Aguilera) a los bolivianos a costa del Perú
          "Cada mentira que decimos incurre en una deuda con la verdad. Tarde o temprano, esa deuda se paga" - Valery Legasov, 'Chernobyl'

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          • #30
            Un articulo sobre lo que reclama Bolivia a Chile.

            http://www.americaeconomia.com/anali...o-la-soberania

            ¿Gas por Mar? Todo tiene un precio, incluso la soberanía

            Enfrentado a una invitación a negociar, una forma clara, pero ingenua de decir “no deseo negociar”, es decirlo así, tal cual: “esto no es negociable”. Esa es una estrategia que funciona perfecto cuando la relación con la otra parte me importa poco, pero el resultado me importa mucho.

            Una mejor forma de decir no es pidiendo algo imposible para la otra parte. Por ejemplo, soberanía. Lo que Bolivia está diciendo es no deseamos negociar, sólo queremos que nos entreguen territorio. Planteado así, es barato para Bolivia y tiene retorno político para sus autoridades.

            Chile ha decidido responder de forma clara, pero ingenua, diciendo “esto no es negociable”. Una mejor forma de decir lo mismo es responder solicitando algo recíprocamente imposible para Bolivia, es decir, estamos dispuestos a recibir gas con soberanía para Chile. Chile entrega franja de territorio con mar y Bolivia entrega una superficie equivalente (con soberanía) de territorio con reservas de gas probadas y equivalentes para las necesidades de largo plazo de Chile entero.

            Si Chile persiste en el camino de “no tenemos temas pendientes” o “la soberanía no se negocia”, se deben enfocar los esfuerzos en fortalecer el poder en un escenario de conflicto (legal o armado).

            Sin embargo, el presidente Piñera ha dicho en la cumbre de la Celac que “los temas de soberanía no se negocian por intereses económicos”. El problema con esta declaración es que no es precisa. Los temas de soberanía tienen todo que ver con intereses económicos y en un mundo cada vez más homogéneo, la identidad de nacional será cada vez menos relevante en el mapa global. De hecho, casi todas las representaciones administrativas de soberanía y nacionalidad (fronteras, pasaportes, regulaciones, fuerzas armadas, etc.) tienen que ver con protección a los intereses económicos dentro de las fronteras (impuestos, fuerza laboral local, costo de protección social, aranceles de importación, protección a la moneda local, etc.).

            Pocas de esas regulaciones tienen por objeto la protección de la identidad local mapuche, o la defensa de una identidad nacional, porque es etérea, difusa y, por lo tanto, difícil de visualizar. Somos 17 millones de chilenos y habrá unas 20 millones de opiniones de lo que es la identidad nacional. De hecho, con cierta seguridad se puede afirmar que poca gente sabe bailar cueca o se sabe el himno nacional de corrido, o sabe cuál es la comida típica de Tarapacá (¿existe?). Seguro que muchos saben decir “amor” en más de cinco idiomas, pero no sabemos decirlo en mapudungun (ayewün). Al final, ¿qué es la soberanía, sino una representación administrativa de nuestros intereses económicos?

            Sin ir más lejos, la Guerra del Pacífico, como todas las guerras, se inició precisamente por la protección de los intereses económicos chilenos en la zona del Salitre; no fue por un rapto de protección de la identidad nacional de los pueblos originarios de la zona. Es más, el conflicto mapuche que persiste en nuestro país, luego de tantos años, se traduce en que los reclamos del pueblo originario son fundamentalmente de tierras. Y ¿para qué quieren tierra? Seguro que no es para hacer canchas de “chueca” (juego de origen castellano y deporte favorito de nuestros mapuches), sino que para extraer la renta económica que emana de esos terrenos. Esta visión no pretende restarle legitimidad al reclamo mapuche, simplemente lo pone en perspectiva. La soberanía tiene todo que ver con intereses económicos.

            Si Chile persiste en el camino de “no tenemos temas pendientes” o “la soberanía no se negocia”, se deben enfocar los esfuerzos en fortalecer el poder en un escenario de conflicto (legal o armado). Esto se puede hacer por la vía de: fortalecer las Fuerzas Armadas, legitimar el tratado de 1904 con acciones que involucren a terceros; subir más partes a la mesa (no puede pasar lo mismo que con Perú y La Haya en que fallamos en subir a Ecuador a la mesa de manera temprana); minimizar nuestra dependencia del GNL (mas carbón, más hidro, etc.); aumentar y fortalecer acuerdos de suministro de GNL por otras vías; revisar muy bien los acuerdos internacionales que suscribimos, por ejemplo, el reconocimiento de la competencia de la Corte Internacional de La Haya, para no arriesgar fallos futuros desfavorables a nuestra soberanía. Y finalmente, si esta es nuestra elección como país, siempre es mejor responder solicitando algo que sea recíprocamente imposible para Bolivia, en vez de decir simplemente “no”.

            Por supuesto, que la mejor respuesta es estar dispuesto a negociar todo, incluso soberanía; negarse a priori a negociar es perderse la oportunidad de encontrar soluciones que sean rentables para todos.

            Cuando entra el ego y la identidad nacional a la mesa, nada es posible, nada es negociable. Cuando uno aborda una negociación con apertura de mente, de manera pragmática y con foco en la generación de valor sustentable para todos, el cielo es el límite.

            Además ¿qué se pierde al decir que se está dispuesto a negociar soberanía? Nada. Estar disponible para negociar no obliga a nadie a llegar a un acuerdo. Siempre se puede decir gracias, pero no, gracias. En la visión pragmática y libre de paradigmas, en materia de negociación, todo tiene un precio, incluso la soberanía.
            Saludos.

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