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HISTÓRIA DEL TANQUE TAMOYO

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  • HISTÓRIA DEL TANQUE TAMOYO

    Esta es la história de otra oprtunidad perdida por Brasil. Es la história del desarrollo del tanque Tamoyo, contada en una página de internet por un estudioso del tema, y vertida a castellano por un site de tradución automática.
    Por lo tanto, no lleven en consideración los errores de gramátiva.

    EL TAMOYO
    La década de 70 fue un periodo muy importante para el desarrollo de vehículos blindados en Brasil. Muchos proyectos nacidos en el Parque Regional de Motomecanización 2 en São Paulo fueron la base para el desarrollo de familias enteras producidas por diversas empresas brasileñas como Biselli, Bernardini, Engesa y muchas otras.
    Este aprendizaje propició un sueño mayor que fue lo de concebir un Tanque de Combate Medio totalmente brasileño, que sería el sucesor natural de la M-41 C ya repotenciado en el país.
    La idea gana forma en el inicio de los años 80, cuando el Bernardini estudiaba la viabilidad de concebir un tanque factible y que fuera adecuado para el Ejército, denominado inicialmente de X-30. Este presenta un Requisito Operacional Básico – ROB - mostrando lo que él necesitaba y pretendía en términos de desarrollar, en conjunto con empresas privadas, lo que sería el nuevo Tanque de Combate a equipar las unidades blindadas brasileñas, de forma a depender el mínimo posible del exterior.
    Partiendo de esa premisa se buscó entonces desarrollar un Tanque de Combate con peso no superior a la 30 toneladas, dimensiones compatibles a la nuestra realidad, principalmente en función de la malla ferroviaria y con índices de nacionalización el más elevado posible.
    El primer paso fue ver lo que más se adecuaba al proyecto en términos de motor, suspensión, cañón y design interno y externo del futuro Tanque de Combate.
    Inicialmente fue preparado un mock-up en acero que preveía un motor frontal, como en los vehículos Marder alemanes, pero que ni siquiera fue completado, habiendo sido abandonado, partiéndose para un nuevo proyecto con motor trasero, inspirado en el proyecto del XM4 norteamericano, lo cual puede ser visto por los ingenieros de la Bernardini en visita a Estados Unidos.
    A continuación fue construido un otro mock-up también en acero con la forma que el vehículo tendría, usando muchos componentes de la M41, inclusive el cañón de 76mm y con bajísima silueta y un design bien moderno.
    En mayo de 1984 se quedó pronto el primer prototipo que recibió el nombre de TAMOYO, en homenaje al pueblo indígena extinto, del tronco lingüístico tupi, que habitaba los márgenes de los ríos San Francisco (MG) y Paraíba do Sul (RJ), en la verdad la idea era representar un indio guerrero, que no se rendía fácilmente y que tiraba flechas en los enemigos.
    Su designación pasó a ser TAMOYO I para diferenciarlo de los otros protótipos, pues esta versión atendía a todos los requisitos y premisas establecidas por el Ministerio del Ejército, como alto índice de nacionalización, ausencia de importaciones, compatibilidad con los otros equipamientos ya existentes, principalmente con los M-41, su suspensión era por medio de barras de torsión y era armado con cañón de 90mm, impulsado por un motor Scania DSI 14, baja silueta y una configuración bien diferente de todo lo que poseíamos hasta aquel momento.
    Su blindaje era leviana, el mecanismo eléctrico de giro de la torre era totalmente nacional, su transmisión era la misma de la M-41, una CD-500-3, visto ser una de las exigencias del Ejército.

    Fotos Tamoyo I







    El proyecto envolvió cerca de 80 personas, tanto de la Bernardini como del Centro Tecnológico del Ejército – CTEx y después de pruebas operacionales partieron para la versión TAMOYO II. Vale resaltar que en la versión I e II, los vehículos son muy parecidos externamente, dificultando en mucho su identificación, siendo que las mayores diferencias son internas, lo que no ocurre con la versión III.
    Esta nueva versión visaba atender a los requisitos del mercado internacional, donde fue preciso abrir mano de la nacionalización y adquirir equipamientos, principalmente optrónicos, más sofisticados de forma a hacerlo competitivo, inclusive se preveía la colocación de un cañón de 105mm, una novedad entre nosotros en aquel momento, pero lo que fue colocado en esta versión fue lo de 90mm ya en uso en la M-41 repotenciado.
    La transmisión fue sustituida por una GE HMPT-500-3, igual a la de los blindados norteamericanos Bradley que tuvo que ser acoplada al motor Scania DSI 14 producido en Brasil. Es curioso que imaginemos las discusiones entre los Suecos y Americanos sobre vibraciones, refrigeración y bomba inyectora, pues esta transmisión trabaja con el motor regulado por ella y la idea es que el motor diesel trabaje en los regímenes de rotación óptimos de consumo para la potencia necesaria exigida por el conductor, esto sólo para que se haya uno la idea de factores complicadores en el desarrollo de un blindado. Aún con todo esto ella aún estaba de este lado para competir en el mercado externo. Él fue exhaustivamente probado por el CTEx.
    El hecho de que no tuviéramos tradición en la producción de estos engenhos bélicos, aún con el aprendizaje que venía siendo adquirido y desarrollado al largo de una década, hizo con que la Bernardini contratara un especialista extranjero del área de blindados que después de analizar el proyecto recomendó una serie de modificaciones, como aumento del blindaje en las partes frontales. El chassi y la torre fueron rediseñados para obtener 300mm de espesor con blindajes compuestos de acero y cerámica, otro complicador para nosotros. Fue aún acoplado un motor diesel V8 Detroit serie 92 con doble turbo y 750HP de potencia.
    El cañón escogido fue la L7 de 105mm de bajo reculo de la Royal Ordnance inglesa, y fueron instalados equipamientos de dirección de tiro con ordenador, visión nocturna y térmica, estabilización primaria por sistema totalmente eléctrico, una novedad en la época. Poseía aún un sistema contra explosiones en el chassi y torre, que aumentaba sus oportunidades de supervivencia en un campo de batalla. Su suspensión era por medio de barras de torsión, como en los prototipos anteriores.
    De esta forma nació la versión TAMOYO III, que para tenerse una idea, el motor en él instalado estaba sólo en su práctica inicial de desarrollo, pudiendo en el futuro alcanzar de 900 la 1000HP. La transmisión para esta versión aún era un problema, pues a GE no podría recibir más que 600HP brutos y su nueva versión estaba aún en el banco de pruebas, en Estados Unidos, la ZF no tenía ni prototipos disponibles. La solución encontrada fue usar la vieja y confiable CD 850-6 A (la misma de la M-60) que acabó sirviendo como un guante, pudiendo aún aguantar el motor a cerca de más de 1000HP brutos.
    El dibujo de la torre aún no había llegado a un perfil ideal, más afilado, en formato de cuña, en razón de poca familiaridad con la construcción envolviendo blindaje compuesto, pero la que fue construida era totalmente eléctrica, con supresión de explosiones, visión térmica, buena protección, cañón L-7 tirando con el coche en movimiento, estabilización de la torre, telémetro láser, munición compartimentada. Su peso subió para 31 toneladas, siendo aún un blindado muy leve que los existentes en el mercado a la época. La idea de la Bernardini al proyectar el TAMOYO tuvo como objetivos básicos las premisas de un tanque brasileño, el uso de tecnologías comprobadas, la utilización de componentes comunes con el M-41 ya modernizado por ella, que fueron reproyectados y recalculados, con posibilidades de recibir todos los ítems modernos como dirección de tiro, blindajes compuestos, simplicidad operacional y de mantenimiento, protección contra incendio, además de autorización para crear versiones de exportación, siendo que la elección de los proveedores sería siempre con preferencia a ítems que eventualmente pudieran ser hechos en Brasil, aún dentro de empresas multinacionales. Su desarrollo recibió fondos del Ejército y había interés de su adopción, pero mucha cosa cambió en el país a finales de los años 80 inicio de los 90, principalmente la pérdida del interés político en el proyecto, no sólo en este, pero en casi todos en el área militar, la invasión de ofertas de componentes y vehículos usados fabricados en el exterior, el corte presupuestario en medio del camino, además de la terrible competitividad entre empresas brasileñas, en la tentativa de una aniquilar las otras, visto que no sólo la Bernardini pero la Engesa también había desarrollado un otro blindado que pasó a competir directamente con él, aunque fuera un coche mucho más sofisticado, caro, con una cadena logística enorme, lo que a buen seguro generaría una gran dependencia externa, además de estar atrellado la una venta para Arabia Saudí, de forma que pudiera rendir frutos para el Ejército, como esta no se concretizó y la Engesa tuvo suda suspensión de pagos decretada en 1993, ya era bastante tarde para una renudación del TAMOYO.
    En total cuatro vehículos fueron fabricados, contando con el mock-up, Tamoyo I, II e III y un quinto se quedó inacabado, tiendo solamente la caja del chassi y parte de la torre, de estos cuatro aún existen en la actualidad, estando en la orden arriba, uno en el CTEx, dos en el IPD (Instituto de Investigación y Desarrollo del Ejército), uno en lleno funcionamiento y el otro inacabado sirve como monumento próximo a la entrada y uno en el 3º R.C.C. (Regimiento de Coches de Combate). La versión más moderna denominada de TAMOYO III se quedó en poder de la Bernardini por algún tiempo, habiendo sido deshecho y sus componentes fueron devueltos a los proveedores extranjeros de origen en razón de no haber recursos financieros para sus adquisiciones. De esta forma nunca se consolidó la mejor versión de serie de este coche de combate, lo cual nunca fue homologado por el Ejército y casi que se cayó en el total olvido. La Bernardini tampoco más existe, concluyó sus actividades en 2001, había sobrevivido desde 1912, produciendo desde cofres a vehículos militares y llegó a tener 450 empleados directos.

    Fotos del Tamoyo II








    El TAMOYO debería haber sido el Tanque de Combate Brasileño, pues hoy en vez de que estemos operando Leopard 1 La1 y M-60 La3 TTS, y soñando con Osório, estaríamos equipados con él en su versión III o hasta quien sabe IV, que podría estar sufriendo upgrade para hacerlo más moderno, generando empleo, conocimientos y menos dependencia externa y siendo un producto de primera mano, actualizado de acuerdo con nuestras necesidades, pudiendo haberlo en gran cantidad.
    Nunca pensamos en tener un MBT (Tanque de Combate Principal), tanto que los ROB nunca los mencionó, él llegó a nosotros de entrada con el sueño y pesadilla creada por la Engesa y después por la falta de visión estratégica de nuestros gobernantes y algunos militares que dejaron acabar industrias importantes en el área de defensa, abandonaron proyectos factibles y yendo por el camino más fácil, volviendo en 1996, a importar sobrantes del gran “hermano” del norte y de Europa, lo que vino sólo prolongar nuestra agonía y ampliar aún más nuestro desfase tecnológico, pues en el momento actual no tenemos capacidad para concebir y producir un simple 4x4 blindado, genuinamente nacional, tal vez no por falta de capacidad técnica, pero por la eterna falta de recursos para una área tan vital e importante que es el sector de Defensa.
    Uno de los dirigentes de la Bernardini cierta vez dijo: El antojo de tener un equipamiento brasileño debe ser de los brasileños y no de los fabricantes mundiales. Infelizmente él estaba correcto, creemos que podríamos dar el gran salto de una sólo vez en vez de que demos saltos menores, en varias etapas, como habíamos comenzado con aquel grupo de estudios de blindados creado dentro del Ejército Brasileño, en el PqRMM/2 en São Paulo en 1967, que aprendió transformando y después creando, pero nuestro pasado muchas de las veces ni siquiera es conocido, mientras más acordado, y así vamos cometiendo los mismos errores de 20 en 20 años, hasta cuando?

    Fotos del Tamoyo III






    DATOS TÉCNICOS

    Tripulación: 4 hombres
    Dimensiones y pesos: Altura hasta el tope de la torre 2,20 mm
    Altura hasta la torreta 2,45 m
    Peso vacío: 31 t
    Peso en combate: 35 t
    Relación peso/potencia (máx.): 24,5 HP/ton
    Presión sobre el suelo: 0,72 cm2
    Largura (cañón 12h): 8,77 m
    Largura (cañón 6h) 7,40 m
    Largura (con faldas laterales) 3,22 m
    Altura libre del suelo 0,50 m
    Anchura de la oruga 0,530 m
    Largura de la oruga en el suelo: 3,90 m
    Velocidad máxima en carretera: 67 Km/h
    Autonomía en carretera: 550 km aproximadamente
    Capacidad de combustible: 700 litros
    Rampa frontal: 60%
    Rampa lateral: 30%
    Obstáculo frontal: 0,71 m
    Trinchera: 2,40 m
    Vado (sin preparaçáo): 1,30 m
    Motora: Tipo SAAB-SCANIA DSI 14 o GM - 8V92TA - Detroit Diesel
    Potencia: 736 HP
    Refrigeración: Agua
    Transmisión: Tipo GE-HMPT-500-3, hidromecânica o CD-850-6 Allison
    Número de marchas: adelante 3 ré 1
    Suspensión: Tipo de suspensión barras de torsão
    Amortiguadores: 3 cada lado
    Tipo de oruga: pino simple, acero fundido emborrachada con almohadas amovíveis
    Sistema eléctrico: Voltaje 24 V
    Número de batirías 4 x 12 V
    Alternador: 28 V
    Equipamientos diversos:
    Sistema de protección QBR
    Sistema calefactor
    Sistema de combate a incendio
    Sistema de bombeamento de sótano
    Sistema de Comunicación
    Escotilha de escape inferior
    Armamento principal:
    Calibre: 90 mm hiper velocidad o 105 mm L-7
    Azimute: 360°
    Elevación/Depresión: 18°/-6°
    Capacidad de estocagem de munición: 68 tiros de 90mm o 42 de 105mm
    Tipos de munición: APDSFS, Hesh, Heat, Smoke
    Armamento secundario:
    Una Metralleta Coaxial de 12,7 mm
    Una Antiaérea en la forreta 7,62 mm
    Ocho Lanzadores de Fumígenos
    Equipamientos de dirección de tiro:
    Periscópio con amplificación de visión residual, telémetro láser y ventana panorámica para tirador
    Periscópio con amplificación de visión residual, telémetro láser y ventana panorámica para comandante
    Computador de tiro
    Telescopio auxiliar para tirador
    Ejecución de tiro de cañón y metralleta coaxial por el comandante o tirador
    En la versión III: Equipamientos de dirección de tiro con ordenador
    Visión nocturna y térmica
    Estabilización primaria por sistema totalmente eléctrico.

  • #2
    Fuente del artigo:

    http://www.defesa.ufjf.br/arq/Art%2017.htm

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    • #3
      esta buenazo, yo sabia del Osorio pero no del Tamoyo...pero al igual que argentina este puede ser nuevamente el tanque ..actualizado por lo menos,,,

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      • #4
        Los ejemplares del Osório y del Tamoyo todavia funcionan y están preservados en el Ejército. También los planes de fabrico pertencen al ejército brasileño. Pero falta voluntad política y visión de nuestros gobernantes.

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        • #5
          Con lo vien que anda la economia argentina y brasileña, estan con super super avit, creo que hay espacio para el relanzamiento de la industria para la defensa...por lomenos argentina ya lo demostro con el Patagon, aunque es una salida de emergencia y el F-5Br.

          Es cuestion de mejorar los planes y poner en marcha un programa conjunto de industrai para que no pase lo que le pasa a Venezuela con los aviones que quiere comprara y no le dejan

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          Trabajando...
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