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EL PROYECTO ESPACIAL BRASILEÑO

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  • #36
    cbers 2!!! MUY BUENO... TIVE OPORTUNIDADE DE VERLO NO INPE QUANDO ERA FEITO.
    AD ASTRA PER ASPERA

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    • #37
      Inpe invierte en pruebas de satélites En tres meses Brasil tendrá más autonomía en pruebas de satélites, antes que los equipamientos sean colocados en órbita. El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales invirtió US$ 9 millones en la compraventa de una cámara de simulación del ambiente espacial. Ella reproduce condiciones de temperatura y ausencia del aire que el satélite enfrentará cuando estuviera en órbita.

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      • #38
        De ojo en el espacio
        Con nueve satélites propios en órbita y 29 de empresas extranjeras que operan para instituciones nacionales, Brasil intentará en 2008, por la cuarta vez, hacer un lanzamiento a partir de una base local
        Ullisses Campbell
        Del equipo del Correo
        El gobierno está en fase final de reconstrucción de la plataforma de Alcântara, en Maranhão. La previsión es que las obras terminen el año que viene. En 2008, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) intentará más una vez por en órbita un satélite brasileño. Desde ya, el lanzamiento de un nuevo cohete VLS (vehículo lanzador de satélite) es cercado de expectativas, sobre todo porque en la última embestida brasileña, en agosto de 2003, el cohete explotó, matando 21 personas. Brasil ya intentó tres veces lanzar un satélite de una base nacional. Todas tres fracasaron. “Estamos reconstruyendo la torre de lanzamiento de Alcântara para hacer la cuarta tentativa. Si der correcto, pondremos en órbita un satélite tecnológico simple que está siendo construido. Aún estamos en la fase de pruebas”, explica Marco Antônio Chamon, coordinador de Gestión Tecnológica del Inpe.
        Actualmente, hay en el espacio nueve satélites brasileños, siendo tres del gobierno y seis de empresas privadas, usados para telecomunicaciones. Hay aún 29 satélites de empresas extranjeras operando para instituciones brasileñas, sumando un total de 35 sistemas espaciales en órbita. Con todo eso, Brasil se hace miembro de un selecto grupo de 12 países que dominan la tecnología espacial y exploran el espacio aéreo con satélites propios. Hasta el año que viene, tres más serán lanzados, siendo uno de ellos del gobierno. Además de eso, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) analiza cada año por lo menos tres nuevos pedidos de empresas que desean por satélites en órbita para actuar en Brasil. Dos importantes satélites brasileños en órbita son el SCD-1 (satélite de colecta de datos) y el SCD-2. Aunque lanzados de Estados Unidos, ambos fueron totalmente construidos en Brasil. El SCD-1 está en operación desde 1992 y suministra imágenes y datos para más de 900 plataformas de recepción esparcidas por América del Sur, siendo que 850 de ellas están en suelo brasileño. Presupuestado en US$ 20 millones, ese satélite tendría, a principio, vida útil de sólo un año. Tanto que el gobierno fabricó una réplica (SCD-2) y lanzó en el espacio en 1998 .
        Pero, para sorpresa de los técnicos del Inpe, el SCD-1 no paró de funcionar y está firme y fuerte en el espacio hace 14 años. “Vuelve y media el SCD-1 se desvía de su órbita por cuenta de la gravedad de la Tierra, pero eso no compromete su funcionamiento”, atestigua Chamon. El SCD-1 y el SCD-2 tienen la misma función. Ellos se encargan de repasar a la Tierra datos importante sobre la temperatura, nivel de la lluvia y de las aguas de los ríos, además de la tabla de las mareas. Ellos orbitam la 800Km de la superficie terrestre y, cada 90 minutos, hacen una vuelta completa en la Tierra. Ninguno de ellos tiene cámara fotográfica.
        Desforestación
        El tercer satélite brasileño es el CBERS-2, uno de los más modernos en actividad a servicio del país. Construido y lanzado en conjunto con China, cabe a este equipamiento quitar fotos de la superficie terrestre. Las imágenes suministradas por él aprovisionan más de 3 mil instituciones, inclusive órganos del gobierno como los institutos Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) y Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE). Con las imágenes del CBERS-2, el gobierno controla quemadas y desforestación en Amazonia, además de cohibir la ocupación irregular del suelo. Al contrario de los satélites de la línea SCD, el CBERS se hace inoperante cuando sale de órbita. Eso porque sus cámaras fotográficas tienen que estar todo el tiempo apuntadas para la Tierra. “Cuando él sale de órbita por cualquier motivo, los monitores de imagen se quedan volcados para el espacio y acaban sin utilidad”, explica Chamon. Generalmente el satélite vuelta para la órbita después de comandos accionados por la base, en el Inpe, en São Paulo.
        Como el CBERS-2 es muy útil para el gobierno, el Inpe está trabajando para lanzar el CBERS-2B el año que viene. La idea es que el nuevo equipamiento sustituya el primero, que está en órbita desde 2003. Actualmente, el nuevo satélite está en fase final de montaje y pruebas. En los ensayos, los técnicos simulan en tierra toda la funcionabilidade del satélite, principalmente si las “alas” de él se abrirán en el espacio. De lo contrario, el satélite se mantiene en órbita, pero inoperante por falta de energía. “Otra parte importante probada es el ordenador de bordo y en el generador de energía”, explica Chamon. En Brasil, cabe a la Anatel reglamentario, conferir y acompañar el derecho de explotación de satélites brasileños y extranjeros, así con los servicios que hacen uso de esos equipamientos. El órgano regulador también tiene la función de licenciar las estaciones terranales transmisoras. La mayoría de los satélites privados es usada en telecomunicaciones, como backbone de las prestadoras de telefonía, TELE por firma (DTH), acceso a la internet, formación de redes privativas de telecomunicaciones, entre otras aplicaciones. "Estamos reconstruyendo la torre de lanzamiento de Alcântara para hacer la cuarta tentativa. Si der correcto, pondremos en órbita un satélite simple que está siendo construido"

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        • #39
          Brasil será base de exportación de la EADS
          Natalia Gómez
          Menos de dos meses después de la adquisición de la brasileña Ecuatorial Sistemas, especializada en la producción de satélites, la europea EADS traza planes ambiciosos para su nueva embestida en Brasil. En cinco años, la compañía de veinte operarios, instalada en São José dos Campos (SP), va a triplicar su equipo y recibirá inversiones de US$ 5 millones para prepararse para la producción de ítems que hoy sólo son fabricados en Europa y en Estados Unidos. Este aporte no incluye inversiones necesarias para desarrollar cada producto.
          Para comenzar, la EADS quiere producir en Brasil ordenadores de bordo y cámaras filmadoras de alta resolución para satélites. "El ordenador de bordo es uno de los componentes críticos en la producción del satélite, pues comanda todas sus acciones", dice Eduardo Marson Ferreira, director general de la EADS en Brasil. Según él, el equipamiento cuesta cerca de un 30% del valor total de un satélite, cuyo precio varía de US$ 100 millones a US$ 300 millones, en media. El ejecutivo no quiso revelar la inversión específica para este desarrollo. Él explica que está participando de una competencia para suministrar ordenadores de bordo para el gobierno brasileño hasta el final del año.El objetivo final de la EADS en la Ecuatorial es exportar la mayor parte de la producción para los otros 37 países en que actúa. "Es importante tener operaciones industriales en diferentes lugares del mundo, inclusive en Brasil, por cuestiones de coste y logística", dice Marson. Los principales nuevos clientes de la compañía en el área de cámaras de alta resolución son Corea, Taiwan, Egipto y Argelia. A largo plazo, es posible que la Ecuatorial pase a concentrar sola la producción de algunos aparatos de la EADS, dependiendo de los resultados obtenidos con los dos primeros productos.
          Marson explica que la tecnología será transferida a Brasil a partir de la EADS Astrium, empresa del grupo europeo especializada en satélites. La división factura 2,5 billones de euros, casi un 10% de la facturación total de la EADS, que tiene 115 mil operarios en todo el mundo. Según César Ghizoni, presidente y fundador de la Ecuatorial, las negociaciones con la gigante europea comenzaron en 2003, después que las dos empresas trabajaron en un mismo proyecto del INPE (Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales). "Las conversaciones ocurrieron en un periodo crítico del mercado interno y necesitábamos de un compañero para expandir los negocios en otros países", dice.En mayo de este año, la EADS compró un 50% de la participación del Grupo Bueninvest en la brasileña, quedándose con un 42% de las acciones.
          Después de la fabricante de helicópteros Helibras y de la Embraer, esta es la tercera compañía brasileña en que la europea adquiere participación en Brasil. Para Marson, los próximos años son prometedores en el área espacial brasileña. "La inversión del país en el área espacial será de cerca de R$ 5,5 billones entre 2005 y 2014, lo que debe ampliar la demanda en el sector", explica. En 2006, la inversión en satélites será de R$ 300 millones. Fruto de la unión entre la alemana Daimler Chrysler Aerospace, la francesa Aerospatiale Matra y la española CASA, en 2000, la EADS también controla la fabricante de aviones Airbus.

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          • #40
            CONSORCIO BRASILEÑO DISPUTA NEGOCIOS EN EL ÁREA ESPACIAL
            André M. Mileski
            Brasil pasa por un buen momento para inversiones extranjeras y asociaciones de grupos extranjeros con industrias nacionales en el sector aeroespacial, interesados en futuros negocios en el País. En un espacio de menos de un año, dos industrias nacionales de medio porte activos en el segmento aeroespacial fueron adquiridas por grupos internacionales, en acciones que no deben parar por ahí. Sin embargo, si por un lado hay el avance de grupos extranjeros sobre industrias aeroespaciales nacionales, operaciones estas, de hecho, estimuladas por la creciente práctica de contrapartidas comerciales, económicas y tecnológicas (los llamados offsets) adoptadas por el gobierno brasileño en competencias en los sectores de defensa y especialmente aeronáutico, por otro, industrias y empresas de pequeño y medio porte del mismo segmento recogen unir fuerzas para conquistar negocios.
            Este es el caso de ocho empresas paulistas (ver box), que en noviembre de 2005 unieron fuerzas y constituyeron el Consorcio Brasil Espacio, con el objetivo de disputar futuros contratos del Programa Espacial Brasileño, como el programa Cruzeiro do Sul, infraestructura para el Centro de lanzamiento de Alcântara (CLA), satélites y sistemas espaciales. La estructuración del Consorcio fue coordinada por la Sygma Consultoría, que acumula gran experiencia en consultoría y estructuración de negocios junto la industrias de alta-tecnología, inclusive de los sectores aeroespacial y de defensa. De acuerdo con José Carlos Argolo, ex-director del Instituto de Aeronáutica y Espacio (IAE) y actualmente uno de los directores de la Sygma, "el Consorcio Brasil Espacio es un acuerdo de cooperación para actuación conjunta en oportunidades que vengan a surgir en el área espacial. Cada empresa arca con sus costes y actúa en su área específica, sin embargo, en el caso de la contratación de sistemas espaciales completos, las empresas se unirán en un consorcio formal y actuarán en el contrato específico que venga a presentarse." Esta unión en un consorcio formal se dará bajo el amparo de la Ley de Licitaciones (Ley Ordinaria nº. 8.666, de 21 de junio de 1993), medida que significará costes menores y consecuentemente riesgos reducidos para las consorciadas.
            El Consorcio Brasil Espacio no es el primer caso de unión de industrias nacionales interesadas en actuar en el segmento espacial. En octubre de 2000, a Avibrás, Mectron, Ecuatorial, Cenic, Compsis, Fibraforte, Atech, Aeroeletrônica y Digicon constituyeron la Espacial, con el objetivo de controlar proyectos del sector espacial brasileño. Al contrario del Consorcio Brasil Espacio, la Espacial fue creada efectivamente como empresa, habiendo necesidad de aporte de capital, contratación de operarios, y cumplimiento de todo un conjunto de procedimientos legales para mantenerla en operación, estructura que consumió recursos de todos los participantes. Dato los costes para su mantenimiento y la falta de negocios, la empresa fue extinta algunos años después de su constitución. Ya en 2002, contando con apoyo de la Agencia de Promoción de Exportaciones e Inversiones (APEX), fue creada la HTA Industria, Comercio, Importación y Exportación Ltda., resultado de la asociación de once industrias brasileñas participantes de programas aeronáuticos brasileños, y con condiciones para que también actuaran como fornecedoras del Programa Espacial Brasileño. La HTA hoy suministra componentes aeronáuticos para la Embraer e industrias extranjeras como la Pratt & Whitney Canada y la española EADS CASA.
            Negocios
            El Consorcio Brasil Espacio ya ha definido dentro de su área de actuación algunas futuras licitaciones del Programa Espacial, particularmente cuanto a lanzadores, en que pretende disputar negocios. "Nuestra intención es participar de la revisión de la VLS-1 con el re-proyecto del sistema de redes eléctricas del vehículo, el nuevo banco de control que se hará necesario y las modificaciones de equipamientos y de software que de ahí transcurrirán", dice Argolo. La construcción de una nueva Torre Móvil de Integración (TMI) para el Centro de Lanzamiento de Alcântara (CLA) en sustitución a aquella destruida en el incendio del VLS-1 V03, en 22 de agosto de 2003, fue, inclusive, conquistada por una de las empresas miembro del consorcio. Jaraguá Equipamientos fue adjudicada como vencedora de la licitación realizada por el Comando de la Aeronáutica para la construcción de la nueva TMI, en un negocio estimado en cerca de R$ 38 millones. A pesar de la conquista, el resultado está siendo cuestionado en la Justicia por la otra participante de la licitación. Confirmándose el resultado de la competencia y no habiendo recurso para instancias superiores, la "expectativa es poder comenzar a trabajar hasta el inicio de julio próximo", revela Argolo.
            Otro programa de interés del consorcio es Cruzeiro do Sul, anunciado en octubre de 2005 por el Centro Técnico Aeroespacial (CTA) y la Agencia Espacial Brasileña (AEB). El programa prevé el desarrollo de una nueva familia de vehículos lanzadores de pequeño, medio y gran porte para colocación de satélites en órbitas bajas, medias y de transferencia geoestacionária. Hasta el momento, sin embargo, ninguna actividad industrial o de desarrollo del programa fue contratada, estando el IAE trabajando en la fase de concepción del vehículo Alpha, envolviendo, inclusive, el análisis de contratación de una empresa rusa para asesorarlo en los aspectos relativos a la propulsión líquida. De acuerdo con José Argolo, "el Consorcio Brasil Espacio ya se presentó para el IAE y el CTA, sin embargo, no tuvimos cualquier decisión de trabajo en conjunto hasta el momento."
            Una posibilidad más próxima y, por lo tanto, más concreta, envuelve la transferencia de la producción de cohetes de sondeo para la iniciativa privada, intención frecuentemente declarada por oficiales graduados del Comando de la Aeronáutica. Algo más avanzado en este sentido ya existe, y envuelve el cohete VSB-30, ya exportado para Europa. Dos cohetes de este modelo, que actualmente no presenta concurrentes en su categoría, ya fueron lanzados con éxito a partir del centro espacial de Esrange, en Kiruna, Suecia, en misiones científicas coordenadas por la Agencia Espacial Alemana (DLR) y por la Agencia Espacial Europea (ESA). Un primer vuelo ya había sido realizado en octubre de 2004, a partir del CLA, en Maranhão, visando a la cualificación del lanzador, y otro está previsto para el final de este año. Según el Cel. Argolo, el Consorcio Brasil Espacio se dirigió al IAE como interesado en fabricar el VSB-30, y de acuerdo con informaciones no-oficiales, el Instituto deberá emitir dentro en breve un "Request For Information" (RFI) a las empresas, y después de obtener algunas informaciones definirá como será la transferencia de ese vehículo para la industria. "Si haya alguna competencia estamos interesados en participar y tenemos condiciones técnicas de vencerla", dice. La previsión es de que exista mercado para la producción de cuatro cohetes por año, a un coste unitario de US$ 350 mil.
            Cuestionado sobre las perspectivas positivas del VSB-30, dato el hecho de no haber postores disponibles de misma categoría, y si una eventual asociación con una empresa o conglomerado extranjero no facilitaría la inserción del producto nacional en algunos mercados, Argolo respondió: "A buen seguro la cooperación internacional será una gran ventaja para la inserción del VSB-30 en el exterior. Esa cooperación podrá ser con La EADS o con La BAE Systems. Hoy, los europeos están bastante satisfechos con El VSB-30, sin embargo, ellos están sin alternativa, pues, no hay concurrentes en esa categoría.""Los EUA están proyectando un vehículo de la clase del VSB-30 que deberá estar volando a finales de este año. En razón de presiones de los EUA es posible que Europa venga a utilizar ese nuevo vehículo en detrimento del VSB-30", alerta Argolo. Delante del futuro escenario de competencia, una asociación internacional sería deseable a fin de garantizar las exportaciones de cohetes nacionales.
            Los nombres BAE Systems y EADS no son citados por casualidad. La inglesa BAE Systems es resultado de la fusión de la British Aerospace con La GEC-Marconi en 1999, y hasta poco tiempo producía el cohete de sondeo Skylark 7, utilizado en misiones de microgravidade por la DLR. Una vez interrumpida la producción del cohete inglés, la DLR pasó a operar el VSB-30, cuyos vuelos de cualificación hasta entonces realizados en Europa contaron con el soporte de la división de Transporte Espacial (ST) del grupo EADS. La participación brasileña en el programa de la Estación Espacial Internacional (EEI), firmada en octubre de 1997, también es una oportunidad observada por el Consorcio. Después de una drástica revisión de la participación de Brasil, que, de hecho, aún está en discusión, la responsabilidad del País deberá ser a de suministrar equipamientos de soporte al vuelo ("Flight Support Equipments"), evaluados en cerca de US$ 8 millones. Una vez confirmándose la continuidad del País en el programa, una licitación para la producción de estas piezas deberá ser lanzada. Argolo resalta que, "dependiendo del Edicto y de las exigencias técnicas que sean presentadas", el Consorcio puede disputar el negocio.


            Cohete nacional VSB-30


            Offsets
            Dentro de los próximos años deberá ocurrir una de las mayores licitaciones de los últimos años, a ser realizada para el desarrollo y producción de al menos dos satélites geoestacionários, cuya función primaria será a de control de tráfico aéreo. El proyecto del Satélite Geoestacionário Brasileño (SGB), por sí sólo, ya es un gran incentivo a las movimentaciones de los grandes productores mundiales de satélites, que ha recogido asociaciones y participaciones en empresas en Brasil, previendo la importancia de la práctica de contrapartidas para la conquista de negocios. Indagado sobre la visión del Consorcio Brasil Espacio acerca de la práctica de offsets, Argolo respondió que lo que se ha obtenido es muy poco cuando comparado a los recursos que el País está enviando para fuera en el área aeronáutica, resaltándose que la práctica de offsets por Brasil se dio hasta el momento básicamente en el área aeronáutica (Comando de la Aeronáutica), aunque haya un esfuerzo por parte del gobierno brasileño en ampliar el uso de tal práctica (sectores espacial y de telecomunicaciones - TELE digital, entre otros).
            "Entendemos que el SGB deba ser contratado utilizando la industria nacional con "Prime Contractor" y esta se encargará de subcontratar la industria extranjera que podrá actuar como "design authority" del SGB. Si no sea hecho de esta forma estaremos más una vez exportando capitales y matando nuestra industria que aún está engatinhando en el área espacial", completó.
            Exportaciones
            La actuación en el mercado externo de productos y servicios espaciales, que mueve anualmente decenas de billones de dólares, está en los planes del Consorcio Brasil Espacio, tanto es que el consorcio ha trabajado en el sentido de industrializar el VSB-30 para exportación. Argolo esclarece, sin embargo, que este no es principal foco de Brasil Espacio en un primer momento. "Primero, es preciso ganar la confianza doméstica para después arriesgar la actuación externa", completa Argolo.

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