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Ases de la SGM

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  • #26
    Teniente Tetsuzo Iwamoto
    1916-1955



    El mayor As de las guerras en China y el Pacifico fue Tetsuzo Iwamoto, cuya asombrosa carrera militar quedo grabada en su diario y en la memoria de quienes lo conocieron.

    Iwamoto nacio en Junio de 1916, hijo de un policia en la prefectura de Hokkaido. Tetsuzo se destaco en la preparatoria por sus tenacidad y rectitud. Buscando salir del area rural, Iwamoto se enlisto en la naval en junio de 1934, mintiendo a sus padres al decirles que buscaba un lugar en la Universidad.

    En la naval, busco convertirse en aviador buscando mayores privilegios. Tomo el dificil examen de admision, siendo aceptado y graduandose en diciembre de 1936. El futuro As mayor mostro su habilidad desde el comienzo. Como miembro del 12 grupo aereo, su bautismo de fuego ocurrio el 23 de febrero de 1938 sobre Nachang, China, cuando su vuelo fue atacado por I-15 y I-16 durante una mision de escolta a bombarderos. En su primera lucha Tetsuzo logro cuatro derribos y un probable. El unico reconocimiento recibido fue una mencion de "mejor piloto del dia"

    En septiembre de 1938 Iwamoto regresó a Japon, donde se unio al Grupo Aereo Saiki. Con 14 derribos en China, Tetsu era el mejor As de la naval en el coflicto. Entonces fue asignado al portaviones Zuikaku, y el dia del ataque a Pearl Harbor formo parte de la proteccion de retaguardia a los atacantes. Participo en las batallas del Indico y el Mar de Coral.

    En agosto de 1942 fue enviado a Japon como instructor, pues debido al desastre de Midway era necesario entrenar rapidamente nuevos pilotos. Al encontrarse las bases de Rabaul en ataque constante, Iwamoto y su grupo de 15 naves fueron enviados como refuerzo. Una vez en Rabaul, formo parte del grupo aereo 253, enfrentandose diariamente a los americanos

    En noviembre 17 Iwamoto se encontro por primera vez con el Corsario, al enfrentarse a los Jolly Rogers, durante un ataque a Torokina. Aunque la mision fue fallida, Tetsu derribó dos corsarios. La tactica favorita de Iwamoto, "golpear y correr" fue la clave de sus victorias.

    Con el año nuevo se incrementaron los ataques americanos, y para el 17 de febrero la situacion se volvio insostenible. Todo avion en condiciones de vuelo fue evacuado de Rabaul. Como parte del exodo, Iwamoto y el 253 volaron a Truk, solo donde tuvieron que combatir las incursiones diarias de B-24's.

    Iwamoto regreso a Japon en 1944, pero en octubre fue enviado a pelear sobre las Filipinas. En este punto, solo eran capaces de realizar desesperadas misiones de incluso un solo avion, para atacar las playas de desembarco y aerodromos de noche. Sin resultados, volvieron a casa.

    A principios de 1945 Iwamoto fue transferido al grupo aereo 203 y peleo contra los B-29 y Hellcats sobre Kyushu y Okinawa. Paso los ultimos meses de la guerra entrenando jovenes pilotos para las unidades de ataque especial "kamikaze" en el aerodromo de Iwakuni.

    Totalmente desilucionado con la derrota, Iwamoto no encontro un sitio en el Japon de postguerra. Dedicado a varios oficios sin encontrar ninguno que le gustara, se volvió alcoholico y tuvo una vida problematica. El gran as murio en 1955 con tan solo 38 años, debido a septisemia por una serie de cirugias en una herida de guerra en la espalda.

    Iwamoto llevo un diario muy elaborado de su carrera, en el cual menciona sus derribos:

    7 wildcats
    4 lightnings
    48 corsairs
    2 airacobras
    1 warhawk
    26 hellcats
    1 thunderbolt
    1 mustang
    4 spitfires
    48 dauntless (+30 por bombardeo aire-aire)
    8 mitchells

    Durante su estancia en Rabaul reclamo 142 victoria aereas, y sus totales son 202 destruidos, 26 en cooperacion, 22 si confirmar, dos dañados y dos destruidos en tierra. Los historiadores de postguerra han ajustado estas cifras a solo 80, pero el numero real nunca se sabra.

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    • #27
      Coronel Hans-Ulrich Rudel



      Hans Ulrich Rudel fué el piloto mas condecorado de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial. El único combatiente en activo que obtuvo una condecoración superior a la Cruz de Caballero con Hojas de Roble, Espadas y Diamantes, al recibir esta condecoración en oro.

      Podría sorprender que en su hoja de servicio sólo aparezcan 9 aviones derribados. La razón es sencilla, Rudel no era un piloto de caza, era un piloto de ataque a objetivos en tierra, que tripuló la mayor parte de la guerra un bombardero en picada JU-87 Stuka, y en la última etapa un FW 190 D, aparato con que se sustituyó al clásico pero ya obsoleto Stuka.

      Rudel derribó efectivamente 9 aviones enemigos, pero eso fué sólo un subproducto de su cosecha principal, que incluyó al menos 2 barcos de guerra soviéticos (el crucero Marat y el destructor Revolución de Octubre), más de 500 tanques (519?) y alrededor de 800 vehículos de todo tipo, independientemente de objetivos diversos en tierra, como embarcaciones de desembarco de tropas y concentraciones de tropas enemigas, en una verdadera furia de combate que se extendió los seis años de la guerra, en los que acumuló más de 2500 misiones, el mayor número de misiones que hombre alguno haya desempeñado en la historia de la guerra aérea

      Era un personaje bien conocido entre los soviéticos, al grado que las marcas personales en su avión (las "lineas largas" o la serpiente"), adoptadas de los escuadrones de caza, poco usuales para un Stuka, fueron impresas en panfletos para ayudar a su reconocimiento, y a su captura o eliminación. Existía incluso un premio establecido por Stalin mismo, de 100,000 rublos, para quien lograra este objetivo. Tal fué el impacto que causó en Stalin la destrucción del Crucerio Marat por un sólo aparato alemán.

      Conocedor de ello, Rudel hizo destacar las marcas de su avión en su nuevo FW190-D9, de manera que fueran muy visibles a sus enemigos.

      La propaganda soviética difundió en varias ocasiones noticias sobre su derribo e incluso sobre su muerte. Algunos de los derribos difundidos por los soviéticos eran genuinos: Fué derribado 32 veces, varias sobre territorio enemigo, y siempre logró regresar, de todas las maneras imaginables, a las lineas alemanas.

      Uno de los episodios más conocidos de sus escapes sucedió en marzo de 1944, cuando Rudel aterrizó tras las lineas enemigas para tratar de rescatar a otro piloto derribado (no era la primera vez que hacía esto). El Stuka de Rudel diseñado para 2 tripulantes (Rudel y su artillero Erwin Henstchel, con quien compartió casi 1500 misiones de combate), sobrecargado con el piloto rescatado se atascó en el fango y no pudo despegar de nuevo. Los tres alemanes tuvieron que huir a pie de las tropas soviéticas que disparaban sobre ellos, y venían en su persecusión, sobre todo al comprobar que el aparato atascado en el fango tenía precisamente esas marcas de identificación tan difundidas entre los combatientes rusos y tan valiosas para ellos.

      En la huída, y avanzando escondidos, llegaron al Rio Dnjestr, a punto de congelación. Sin opciones decidieron cruzarlo a nado, despojándose de zapatos, equipo y parte de la ropa, tratando de cruzar lo más rápidamente las aguas casi congeladas. Henstchel, sin embargo, por el frío no alcanzó la orilla contraria y murió ahogado. Rudel se culparía personalmente de ello el resto de su vida. Rudel y el piloto que había sido rescatado del avión derribado fueron descubiertos al cruzar. El otro piloto murió por el fuego enemigo, y Rudel fue alcanzado en el hombro por dos disparos de sus perseguidores. Herido y con un brazo prácticamente inutil, logro evadir a las tropas soviéticas y cubrir en un solo día los 32 kilómetros que lo separaban de las lineas alemanas.

      Esas heridas en el hombro no fueron las únicas que Rudel recibió durante la guerra; fue herido varias ocasiones, incluso por ello perdió el pie derecho, destrozado por la artillería antiaérea soviética a principios de 1945... pero regresó a su comando combate en el frente (era ya Kommodore de su escuadrón) en seis semanas e incluso volvió a combate, ahora en un FW190-D9, utilizando una prótesis.

      Por todo ello Hitler le creó la condecoración en Oro para su Cruz de Caballero, con Hojas, Espadas y Diamantes, la única concedida a un combatiente alemán durante la guerra.

      En cuanto a las noticias sobre su muerte difundidas por los soviéticos, llegaron incluso a identificar a quien habría logrado tal hazana, en la persona de Lev Shestakov, a su vez galardonado con el título de Héroe de la Unión Soviética, y quien, de acuerdo con la versión de la propaganda rusa habría logrado destruir el avión de Rudel antes de que su propio aparato fuera abatido por los alemanes.

      Hans Ulrich Rudel, sin embargo, sobrevivió a la guerra, al término de la cuál fué capturado por los ingleses y liberado meses después. Posteriormente pasó un tiempo en Argentina como asesor de la fuerza aérea. Ahí el General Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación, se volvió un cercano amigo personal.

      Durante su estancia en Argentina y a pesar de su pierna amputada, Rudel se aficionó al alpinismo, e incluso llegó a la cima del Aconcagua. Fué también instructor de ski.

      Rudel era un Nazi convencido, por lo que participó en los intentos de reorganizar bajo diversas denominaciones a ese partido en Alemania, sin éxito ante la prohibición expresa de este tipo de organizaciones al término de la guerra.

      Murió a los 66 años de edad en 1982.



      Crucero Ruso Marat

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      • #28
        Ivan Kozhedub. El as más resolutivo de los aliados
        Articulo publicado en Russia Today en español

        El piloto-leyenda de la aviación soviética. Realizó 336 misiones de combate, enfrentándose al enemigo en 126 ocasiones, y personalmente derribó 62 aviones. Fue el piloto de caza con mejores resultados de la Fuerza Aérea de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Tal fue el legado de Ivan Kozhedub en la Segunda Guerra Mundial. Hasta nuestros días en las escuelas y academias de aviación siguen estudiando la trayectoria combativa de este célebre piloto.

        Ivan Nikitovich Kozhedub, nacido en Ucrania en una familia campesina, fue el hermano menor de cinco hijos. La infancia del futuro mariscal de la Fueza Aérea de la URSS coincidió con los años de hambre y de trabajo. De todos los juguetes, Ivan se podía permitir solo uno zancos, una pelota rellena de trapos y un par de esquís. Además, no tenía mucho tiempo para jugar, desde muy joven se vio obligado a trabajar para ayudar a su familia.

        De niño soñaba con aprender a tocar la trompeta, pero al final ingresó a una escuela químico-tecnológica. Allí mismo, sin abandonar los estudios, empezó a estudiar en el club aéreo local. Aquella época quedó claramente marcada por el enorme interés de la juventud hacia la aviación, afición enormemente estimulada por los dirigentes del país; uno de los eslóganes del período fue: “¡Los miembros del komsomol: a los aviones!”. En la década de 1930 todo el mundo estaba entusiasmado por los vuelos de Valeri Chkalov, de varias horas y sin escalas, desde Moscú a la Península de Kamchatka y de allí a Vancouver a través del Polo Norte. Este hombre fue el ejemplo a seguir para el todavía escolar Kozhedub. Leía mucho sobre él, vio películas, pasaba horas con un mapa marcando las rutas de sus vuelos.

        En 1938 Kozhedub terminó los estudios en el club aéreo. Justo este año los japoneses iniciaron una ofensiva contra la frontera del país en la región del Lejano Oriente. Este conflicto convenció al joven para obtener una profesión más, una que le ayudara a defender a su país.

        A comienzos de 1940 Ivan fue llamado a las oficinas de reclutamiento y de allí le enviaron para estudiar en una escuela militar especializada en la preparación de pilotos de cazas. Fue ese el preciso momento en que comenzó su carrera militar a partir de ser un piloto aficionado. Se entrenó y voló mucho, perfilándose ya su maestría en el pilotaje. “Si hubiera sido posible me parece que nunca jamás habría salido del avión. El entrenamiento en técnicas de pilotaje, el perfeccionamiento en las figuras del pilotaje avanzado, me llenaban de una incomparable felicidad”, recordaría varios años después el general Kozhedub.

        Al inicio de la guerra ya era un teniente y servía de instructor en una escuela militar. Todos los fines de la semana los dedicaba a su perfeccionamiento autodidacta como piloto de caza, estudiando problemas tácticos, resumiendo descripciones de combates aéreos, esbozando esquemas…

        Junto con su escuela fue enviado a Asia Central. Varias veces solicitó su envío al frente, siendo finalmente aceptada su petición en noviembre de 1942. Kozhedub fue enviado a un regimiento todavía en formación, con base en la ciudad de Ivánovo, donde debió aprender a manejar al nuevo avión Lavochkin La-5. A propósito, el fuselaje del nuevo aparato que recibió estando en el frente llevaba la inscripción de fábrica “Valeri Chkalov”. En adelante esta frase se convirtió en el lema para el joven piloto, recordándole que debía pelear como Chkalov.



        En marzo de 1943 Kozhedub fue enviado al ejército activo. Su primer combate por poco no se convirtió en el último. El avión de Ivan fue impactado por un caza alemán y después, por error, por baterías antiaéreas soviéticas; su avión era imposible de ser reparado. Kozhedub derribó su primer avión enemigo el 6 de julio de 1943, durante los sangrientos combates de la batalla de Kursk. En días posteriores, las víctimas del piloto fueron otros dos cazas y dos bombarderos alemanes. En seis meses seguidos Ivan realizó 146 misiones y echó a tierra 20 aviones enemigos, por esto, el 4 de febrero de 1944 se le otorgó su primer título y la medalla de Héroe de la Unión Soviética (HUS). Durante el resto de la guerra Kozhedub pilotó el La-5 y el La-7 y sus hazañas fueron ampliamente difundidas entre el pueblo soviético que le adoraba. El público llegó a reconocer su rostro a través de grandes carteles dispuestos en zonas públicas, alentando a la gente a “combatir como Kozhedub”. Así, el piloto se igualó en fama al legendario Chkalov, quien murió en vísperas de la guerra durante las pruebas del nuevo avión de Polikarpov, el I-180.

        A medida que el piloto elevaba su maestría y adquiría experiencia, le ascendían en grados militares y en cargos. Al final de la guerra era mayor y segundo jefe de un regimiento de cazas, varias veces condecorado.

        Aparte de sus victorias contra aviones con motores de embolo, Ivan Kozhedub fue de los pocos pilotos del mundo que pudo derribar en combate a un Me-262, caza bimotor de reacción, con características muy superiores al de los aparatos de que disponían los aliados.

        Muy exigente y riguroso con sí mismo, feroz e incansable en el combate, Kozhedub fue el combatiente aéreo ideal, cumplidor y con iniciativa, atrevido y calculador, valiente y hábil, un verdadero caballero sin miedos ni falencias. “Una maniobra precisa, un fuerte ataque aturdidor y golpear a la mínima distancia posible”, así Kozhedub definió la esencia del combate aéreo.
        Combatiente nato, vivía del combate, anhelaba el combate. Bastaría con recordar un episodio contado por otro gran as soviético del mismo regimiento, Kirill Evstigneev: “Una vez Ivan Kozhedub regresó de cumplir una misión, todavía excitado y quizá debido por ello bastante locuaz, poco característico para él:

        – ¡Vaya paliza que nos han dado! Seguro que fueron los “lobos” de la escuadra Udet. ¡Pero les hemos medido las costillas, ya verán! – Al hacer un gesto hacia al puesto de mando, preguntó con esperanza al ayudante del escuadrón: “¿Qué noticias traen? ¿Tendrán algo más para nosotros?”

        Desde los primeros días de la guerra Kozhedub nunca se separaba de su libreta de notas; la llevó consigo el resto de vida. La primera hoja de sus notas tenía extractos La ciencia de vencer de Alexandr Suvorov. Entre las últimas hojas reposaba una flor seca, una especie de talismán. En la misma libreta Ivan llevaba su registro personal de victorias, anotando la fecha, tiempo de combate y marca del avión derribado. En total contiene 62 anotaciones con el resumen de los resultados.



        Terminada la guerra, no significó el fin de la carrera militar y profesional del piloto “gracias a Dios”. Comenzó a pilotear cazas de reacción en 1948 y en abril de 1951 ya encabezaba la división de cazas MiG que luchó contra la Fuerza Aérea estadounidense durante la guerra de Corea, a pesar de que tenía prohibido por los altos mandos militares el participar personalmente en misiones.

        Llegó a ser Coronel-General de Aviación en 1974, siendo ascendido a Mariscal del Aire el 7 de Agosto de 1985.

        El mariscal de la Fuerza Aérea soviética, Ivan Nikitovich Kozhedub, falleció en agosto de 1991 a la edad de 71 años.

        Foto:RIA Novosti

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