Anuncio 2

Colapsar

Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Grandes Batallas De La Historia Mundial

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • #16
    La decisión fatal
    Los aviones japoneses bombardearon sin demora los estanques de fuel oil y el resto de las instalaciones, la artillería antiaérea (AA) los recibió calurosamente derribando 10 aparatos, esta respuesta no se la esperaban los japoneses y los confundió, haciendo errático el ataque. La decidida resistencia estadounidense frenó el ataque japonés.

    Al ver los pobres resultados del ataque, Tomonaga radió a Nagumo la necesidad de llevar un segundo ataque. En ese momento 51 aviones americanos se dirigían hacia los portaaviones japoneses. Eran las 7:05. A la misma hora, los portaaviones americanos lanzaron al aire sucesivas oleadas de aviones en busca de los portaaviones japoneses, guiados por el PBY de observación.

    En los portaaviones japoneses, unos 108 aviones se cargan con torpedos para el caso de detectarse la presencia de buques enemigos.

    Súbitamente aparecen en el horizonte motas negras, son los primeros aviones americanos provenientes desde Midway. Los portaaviones japoneses cubrieron sus flancos con una infernal e impenetrable cortina de fuego, y además los Zeros de escolta se lanzaron como avispas sobre los Avenger, algunos subieron a lidiar con los B-17.

    Portaaviones Hiryu atacao por B-17, sin ningun exito

    Mitsubishi Zero, modelo 21 (A6M2Los Zeros derribaron 8 TBF Avenger y 2 B-17, uno se estrelló en el mar y el único superviviente en estado de shock fue Bert Earnest, quien logró llegar con su avenger a la isla guiándose pòr la humadera del incendio, con su artillero muerto y el avión hecho un colador.

    Un segundo grupo, a las 7:10, precede al primero, son 4 aviones americanos Marauders, dos se atreven con la barrera antiaérea del Akagi y son derribados hechos pedazos, los otros dos rozan los flancos de la muralla de fuego, se contaran al menos 500 impactos en cada uno, tienen suerte de reqresar y contarlo.

    Buques japones evitando exitosamente el ataque de los Devastator americanos

    Hasta ese momento habían fallecido 14 aviadores estadounidenses.


    TBF (Avengers) volando en formación.A las 7:15, Nagumo toma una desatinada decisión que resultaría fatal para el Japón, ordena cargar con bombas, desea terminar con Midway y su aviación basada en tierra. Esta orden sembró la confusión y la incredulidad en los portaaviones y la reprobación del comandante Tamon Yamaguchi a cargo del Hiryu y Soryu, Yamaguchi intentó comunicarse con Nagumo, pero este le ignoró. Yamaguchi tomó la iniciativa de esperar y no se ejecutó dicha orden en el Soryu y en el Hiryu.

    El grupo de Tomonaga ya regresan a su base. Los aviones que estaban cargados con torpedos tuvieron que bajarse al interior y realizar el cambio a bombas.

    A las 7:28 Nagumo recibe un contradictorio informe del hidroavión del IJN Tone que había sido lanzado una hora más tarde ya reparado, en el mensaje comunica: -" teki, teki, teki"... concentración de navíos enemigos, al menos 10 unidades enemigas"-

    Nagumo entra en pánico, ya había ordenado bajar los aviones desde la cubierta para cargar con bombas, ordena nuevamente cargar torpedos. Otra vez el personal de cubierta vuelve a bajar los aviones al hangar para realizar el recambio. Lo mismo ocurre en el Kaga.

    Tamon Yamaguchi desde el Hiryu grita por el señalero que desea hacer despegar sus aviones torpederos ya listos como lo estan en el Soryu, gracias a su sabia intuición.

    A las 7:55 otra oleada de aviones americanos se acercan a los portaaviones japoneses, esta vez son 16 Dauntless, los cuales intentan bombardear en picado, como resultado solo 8 salen de la barrera antiaérea, el resto se desintegra en el mar.

    Aparece a 3 km unos 15 B-17 comandados por el teniente coronel Sweeney, y lanzan sus bombas, logran impactos casi en las bandas del Akagi bañando sus cubiertas con la pluma de agua, pero no logran ningún impacto directo, Nagumo anota en la bitácora: -" no tocado"-

    A las 8:09 un nuevo mensaje del hidroavión del Tone indica que la fuerza detectada son solo cruceros, ningún portaaviones. Nagumo se relaja, es solo una flotilla, no una armada, ordena despejar las cubiertas para recibir a la primera oleada de Tomonaga.

    A las 8:10 aparecen 11 Vindicators y se sumergen en la barrera antiaérea, sin lograr ningún impacto, 5 son derribados, los otros 6 vuelven a la isla para no volver a volar jamás.

    Los aviones de Tomonaga toman cubierta y son rápidamente cargados con torpedos.

    A las 8:20 aparecen los primeros incursionistas a Midway, Tamon Yamaguchi desde el Hiryu, sugiere insistentemente a Nagumo atacar la fuerza detectada, el tiene listos sus Vals con torpedos, no ha perdido tiempo en cambios. Nagumo dubidativo consulta a Minoru Genda, el gestor intelectual del ataque a Pearl Harbor, quien está enfermo en su litera en el Akagi, Genda sugiere recuperar los aviones de la primera oleada y atacar con todas nuestras fuerzas. Nagumo asiente. Este error estratégico le costaría la guerra al Japón.

    Son las 8:25, el balance está claro a favor de los japoneses, ningún barco tocado, ningún avión de escolta derribado, los artilleros japoneses beben Sake en sus puestos gritando consignas victoriosas a su emperador, el plan prosigue, Nagumo rebosa de alegría y confianza en el puente de su portaaviones insignia.

    Continua la recarga de torpedos en los portaaviones japoneses, Tamon Yamaguchi contiene su carácter guerrero en el Hiryu.

    Comentario


    • #17
      La segunda fase de la batalla
      Hacia las 8:30, los informes de los aviones exploradores que había enviado Nagumo confirman la inexistencia de portaaviones enemigos en el area, se preparaba entonces la segunda oleada para lanzarla a Midway. - A las 8:35, un desesperado mensaje del hidroavión del Tone indica un portaaviones enemigo cerca de la flotilla detectada. Nagumo presume lo peor y se queda absorto en su mutismo en el puente del Akagi, el resto de los oficiales guarda un respetuoso silencio.

      Nagumo cree que podría tratarse del Enterprise o del Hornet, para él, el Yorktown está en el fondo desde la batalla de Mar de Coral, sin embargo es el USS Yorktown el avistado y era el más cercano. Y justamente en ese momento, el USS Yorktown lanza sus aviones en busca del enemigo. Los del Enterprise y del Hornet ya están cerca de la flota japonesa. Para estos aviones es imprescindible ubicar lo más pronto posible a la armada japonesa que se supone estará al borde de su radio de acción y por ende de sus reservas de combustible.


      Portaaviones Soryu bajo ataque de los B-17

      A las 9:00, Nagumo enjuició la situación, sabía que la aviación enemiga con base en tierra estaba liquidada, la defensa antiaérea había funcionado estupendamente sin bajas, solo se había avistado un solitario portaaviones y una flotilla de 10 naves menores. Ahora haciendo caso al consejo de Genda, sacó todos los aviones supervivientes en cubierta y ordenó cargarlos con torpedos.

      Hacia las 9:18 ordenó a la fuerza de portaaviones y escoltas tomar rumbo hacia el norte a la máxima velocidad de 30 n, en busca de la fuerza enemiga, se tardaron más de 20 minutos en tener a toda la fuerza operativa navegando a toda velocidad para abandonar la zona inicial de lanzamiento.

      A las 9:20, los aviones estaban listos para el despegue y se preparó la cubierta para el despegue.

      En ese momento, unos 15 aviones fueron avistados por los serviolas en el horizonte, a baja altura. Frenéticamente las cubiertas fueron despejadas de aviones y se hizo despegar a los aviones de escolta mientras se preparaba la AA para repeler el ataque. Aún no se abandonaba completamente la zona de lanzamiento inicial.

      Era la primera oleada de aviones con base en portaaviones.

      Los aviones atacantes eran 14 torpederos del Hornet, al mando de John Waldron. Atacaron directamente al Akagi y al Kaga bajando casi a ras del agua comenzaron a lanzar sus torpedos, unos 50 cazas zero se sumergían en su propia AA para atacar a los avenger.

      La efectiva barrera antiaérea fue derribando uno a uno a los atacantes, Waldron estuvo entre las primeras víctimas. Justo cuando alcanzó a soltar un torpedo fue abatido junto con sus cazas pareja, otros fueron derribados por los zeros.

      George Gay seguía a Waldron, su objetivo era el Kaga, lanzó su torpedo a 800 m, y cuando ascendía a máxima velocidad fue acribillado perdiendo altura, pasó por sobre el puente del portaaviones japonés y fue a caer a popa del gran portaaviones. El Akagi le seguía atrás, el avión cayó entero y suavemente al mar, salió de la cabina y trató de salvar a su artillero, pero no pudo sacarlo de la carlinga de la ametralladora antes de que se hundiera el aparato. Gay fue el único superviviente de la escuadrilla de Waldron y arrastrado por la estela del Akagi fue un espectador de primera línea.

      Otra formación de 14 aviones torpederos atacaron por el otro flanco de la formación japonesa. Estaban dirigidos por Eugene E. Lindsey del USS Enterprise, que siguía la misma estrategia de Waldron. Los zeros nuevamente se abalanzan sobre ellos antes de que alcancen la distancia de lanzamiento de torpedos. Son derribados 10 aviones americanos de los 14 iniciales. Una verdadera masacre.

      Una tercera formación dirigida por Lance E. Massey provenientes del USS Yorktown con 13 aviones inició el ataque, se metieron de lleno en la barrera antiaérea junto con los zeros defensores. Sólo quedó un avión americano.

      Fotografia impresionante de aviones americanoslistos para el ataque

      Son ya las 10:20 de ese 4 de junio de 1942, la cuenta es 80 aviadores americanos muertos en acción, una verdadera matanza; sin duda, contra la más efectiva barrera antiaérea a flote. Nagumo está satisfecho, no tiene ni un solo arañazo, pero la cantidad de aviones atacantes le indica que hay más de un portaaviones cerca. Tamon Yamaguchi grita e implora prácticamente por el señalero de luz que desea hacer despegar ya sus aviones, Nagumo está confuso, da la orden de subir los aviones. Quiere una salida simultánea de todas las aeronaves exasperando al atormentado contraalmirante Yamaguchi del Hiryu.

      Comentario


      • #18
        La respuesta americana y el desastre para Japón
        El Soryu navega en círculos bajo un bombardeo de B-17. En este ataque no sufrió impactos.El factor que hizo decidir la batalla vino desde el sur de la formación japonesa navegando a toda velocidad en dirección norte. Una escuadrilla de 35 bombarderos en picado del USS Hornet llegó al punto inicial donde estaban los japoneses al momento de atacar Midway y no encontraron nada, la mitad aterrizó sin combustible en Midway y otros 21 lograron alcanzar al portaaviones nuevamente, los cazas se perdieron por falta de combustible, pues operaban en el máximo radio de acción.

        Un grupo de bombarderos del USS Enterprise llegó igualmente que los del Hornet al mismo lugar inicial, no se había informado la última posición de los japoneses aún, esta escuadrilla de 14 aviones conducidas por Clarence McClusky al no encontrar al enemigo sospechó que se habían cambiado de lugar, intuitivamente en vez de ir a Midway ordenó tomar rumbo NNE y volar unas 50 mi como máximo antes de volver, pues su combustible estaba al límite razonable.

        15 minutos después del cambio de rumbo, súbitamente, una estela de un destructor fue percibida y McClusky decidió seguir en su dirección a gran altura sin ser vistos.

        Repentinamente a eso de las 10:25 ve en un claro dejado por unas nubes, la inconfundible forma de tres portaaviones y ordena atacar por parejas de Dauntless, repartiéndose entre los tres portaaviones, el primero es el Akagi y más adelante el Kaga y el Soryu. El Hiryu está mucho más adelantado y lo cubre una afortunada nube, no es tomado como blanco. Al empezar a picar a 70° se percatan de que están despegando aviones desde sus cubiertas, el momento más vulnerable para un navío de estas características.

        Douglas SBD Dauntless listos para el ataque


        Los zeros que hacen sombrilla defensiva están alejados y más cerca de la superficie del mar, no pueden remontar. En el Kaga, solo esperaban que el avión de exploración que se había lanzado terminara su toma de cubierta para lanzar sus aviones. A eso de las 10:20, un serviola del Akagi gritó el alerta en el momento en que despegaba el primer zero. La sorpresa era total, pues los japoneses en su afan de defenderse de los torpederos olvidaron dejar cobertura arriba.

        McClusky picó con cuatro aviones sobre el Kaga junto a otros cuatro de Richard Best quien picaba sobre el Akagi, otros conducidos por Maxwell S. Leslie se lanzaban sobre el Soryu que viraba para lanzar sus aviones a favor del viento. En un minuto eterno, los aviones se acercaron a sus blancos a toda velocidad, Best lanzó su bomba de 500 libras sobre el gran círculo rojo de la cubierta del Akagi. Algunas ametralladoras aéreas respondieron.

        Al salir del picado, una gran explosión estremeció al portaaviones insignia sobre su cubierta llena de aviones. Otra bomba cayó en el ascensor central y lo hizo saltar de su lugar, el caos fue total. Aviones que se quemaban y estallaban, pilotos y personal de cubierta en llamas corrían y se arrojaban por la borda, explosiones de las bombas y camiones cisternas con combustible.

        En cuestión de segundos, lo que era una activa cubierta de portaaviones se convirtió en una plancha caliente y humeante escalonada con cadáveres carbonizados, restos de aparatos, un tripulación agónica que clamaba a gritos o en llamas y los grupos anti-incendios colapsados.

        Mitsuo Fuchida, el conductor del ataque a Pearl Harbor, quedo gravemente herido al incendiarse y explotar su avión. Los equipos contra emergencias intentaron combatir las llamas pero las explosiones de los aviones y municiones los iban exterminando.

        El Kaga recibió cuatro bombas, una casi en la orilla de la cubierta, del lado de estribor a popa, sobre un puesto artillero cuya explosión arrancó de cuajo todo el emplazamiento, plataformas y sirvientes y los lanzó hacia el mar, la otra estalló al lado del puente-isla y mató a todos los que estaban ahí, incluido su comandante Yisaku Okada, los otros dos fueron a proa y reventaron el hangar.


        Esquema que representa los impactos recibidos por al Kaga

        El Soryu, el último blanco, fue alcanzado por tres bombas que iniciaron virulentos incendios y explosiones ininterrumpidas sobre el sentenciado portaaviones que comenzó a escorarse lentamente. Su comandante Ryusaku Yanagimoto se encerró en el puente y se dispuso a morir con su buque.

        El Hiryu, el portaaviones de Tamon Yamaguchi, fue el único portaaviones que resultó indemne por encontrarse mucho más retirado al Noreste de la posición de los siniestrados y cubierto por un banco de nubes y fue testigo incrédulo del desastre que se cernía sobre la fuerza operativa.

        Comentario


        • #19
          La fase final: el golpe de gracia
          Cuando Yamamoto a bordo del superacorazado Yamato, recibió la increíble noticia del hundimiento de tres buques capitanes quedó petrificado, pues eran la baza ofensiva del Japón. Sabiendo Yamamoto, que Chuichi Nagumo había sobrevivido al ataque y que intentaba que se tomará a remolque los portaaviones aun a flote, le nombró comandante de los tres portaaviones destruidos como una forma de hacer sentir su desprecio hacia el y le relevó de la batalla.

          Tamon Yamaguchi, sin duda un marino con mayor audacia, capacidad e inteligencia que Nagumo, había intentado infructuosamente hacer cambiar de parecer a Nagumo y discrepaba de su estrategia, resueltamente tomó las riendas de la situación, salió de la zona del desastre a la máxima velocidad posible y envió sus aviones de exploración para ubicar, lanzar sus aviones ya listos y destruir a los portaaviones enemigos. Su idea era arrebatarle el triunfo que le estaba cayendo en las manos a los norteamericanos y apropiárselo. Yamaguchi pretendía darle un golpe a la baraja del destino ya lanzada sobre la mesa de la guerra. Comunicó sus intenciones a Yamamoto y luego entabló silencio radial.

          A las 10:30, el avión de Hiryu ubicó a un portaaviones escoltado por algunos destructores en dirección Sureste y radió inmediatamente la noticia. Yamaguchi hizo despegar inmediatamente 12 Zeros, 12 Vals y 18 Kates desde la cubierta del Hiryu, al mando iba Michio Kobayashi. La formación ascendió a 5.500 m y se dirigió hacia la última posición radiada que iba permanentemente siendo renovada por el solitario avión de exploración. Cuando estaban a 80 km, el radar del USS Yorktown detectó la formación, se dejaron todas las maniobras, se despejaron las cubiertas y se aprestó para la batalla.

          Portaaviones Yorktown bajo ataque


          Una flotilla de cazas estadounidenses Wildcat les salieron al paso y se enfrascaron en un combate en que derribaron dos zeros, otro grupo de Wildcat derribaron 10 aviones mientras se establecía una fuerte barrera antiaérea.

          La efectiva barrera de fuego que se estableció derribó dos aviones atacantes más. Al final quedaban cinco incluido Kobayashi.

          Al acercarse al punto de lanzamiento tuvo un fallo eléctrico que le impidió el bombardeo y tuvo que remontar, los otros cuatro le siguieron y uno de ellos fue alcanzado por la AA del Yorktown. Uno de ellos alcanzó a lanzar la bomba y cayó cerca del sector de popa de la isla del Yorktown, mató a todos los efectivos de un emplazamiento artillero. Otra bomba penetró por la chimenea y destruyó 15 de las 16 calderas. La velocidad del Yorktown bajó desde los 30 a los 4 n apenas.


          Foto en el que se aprecia el incendio en la cubierta del Yorktown

          La última bomba cayó cerca de la proa y abrió un boquete en la cubierta, pero los incendios fueron rápidamente controlados.

          Mientras este ataque se realizaba llegó el avión de exploración del Soryu que se había cruzado con los otros dos portaaviones americanos y debido a un fallo de radio no pudo transmitir, el piloto informó rápidamente a Yamaguchi quien ya recibía noticias de que el USS Yorktown se estaba hundiendo.

          Ahora Yamuguchi sabía que no existía uno sino tres portaaviones enemigos y uno se estaba hundiendo por el ataque de Kobayashi.

          Se preparó rápidamente una segunda oleada al mando del teniente Joichi Tomonaga, eran 10 torpederos y 6 cazas, la orden era destruirlos portaaviones no averiados, estos despegaron a las 12:45 en dirección al enemigo. En ese momento llegaban 5 aviones supervivientes de la primera oleada, Kobayashi informó que el portaaviones había sido seriamente tocado y que tenía grandes averías pero estaba a flote aun.

          Mientras tanto en el Yorktown, los mecánicos hicieron maravillas, repararon las calderas recuperando la mitad, apagaron incendios y el portaaviones dio 18 n de velocidad, su capitán previniendo otro ataque decidió alejarse más hacia el sur acercándose a Midway.

          Este cambio de rumbo hizo que el Yorktown se encontrara con el grupo de Tomonaga en dirección al Hornet y Enterprise, Tomonaga creyó que se trataba de otro portaaviones y procedió a atacarlo. Desde el Yorktown despegaron los cazas que se trabaron en un furioso duelo, Tomonaga fue tocado por la AA y ante la imposibilidad de gobernar su aparato lo estrelló sobre el costado del portaaviones, el resto logró impactar dos torpedos y el asediado portaaviones se detuvo.

          Hashimoto, lugarteniente de Tomonaga radió:-" dos impactos de torpedo en un portaaviones tipo Yorktown"- Regresó al Hiryu solo con 5 torpederos y tres cazas, la mitad de su fuerza original.

          Foto en el qu se aprecia el portaavions Yorktown escorado despues del ataque


          En ese mismo instante, a las 14:40, un avión de exploración de Yorktown ubicaba al Hiryu y radió el mensaje a Spruance. El Hiryu estaba condenado.

          El ataque no se hizo esperar, a las 17, un grupo de aviones de Enterprise atacaron justo cuando el portaaviones Hiryu se colocaba para lanzar sus aviones. Rápidamente los zeros de cobertura se lanzaron a la defensa y derribaron 3 Dauntless. El Hiryu a máxima velocidad intentó evadir el ataque tomando personalmente el timón, su comandante, el capitán Takeo Kaka.

          Al principio el Hiryu pareció esquivar hábilmente los torpedos lanzados contra el, gobernando con audaces golpes de timón, pero le alcanzaron 4 bombas de picado. Una estalló en el puente y las otras entre los aviones que estaban despegando, el infierno se desató en el Hiryu que se detuvo.

          Una de las bombas penetró bajo el ascensor de proa y lo hizo saltar por los aires haciéndole un inmenso boquete exponiendo toda la estructura interna. La tapa de ascensor doblada cayó encima del destrozado puente.

          En ese momento aparecieron los acorazados Haruna y Kirishima para apoyar al vencido, pero no había nada que hacer, el Hiryu se hundía. Desapareció a eso de las 8 la mañana del 5 de junio, con Tamon Yamaguchi y Takeo Kaka amarrados en la sala del timón. Más tarde se rescatarían 35 hombres, todos de la sala de máquinas del Hiryu.

          El USS Yorktown también se estaba hundiendo, a las 15.00 del 4 de junio, se había dado orden de abandono del buque pues su escora era casi de 20°, pero esta se fue aminorando y el buque se adrizó solo haciendo que los norteamericanos pensaran en remolcarlo.

          Sin embargo, el I-168 comandado por Yahachi Tanabe, previamente advertido por un avión de exploración del Mikuma apareció en la escena y mientras un remolcador tomaba al agónico Yorktown, el cual tenía arbaolado al destructor Hammann que le proporcionaba energía eléctrica.

          Al mediodía del 5 de junio, Tanabe le envío 4 torpedos. Uno de los torpedos dio medio a medio con el USS Hammann y la explosión sencillamente lo partió en dos, los americanos sobrevivientes que quedaron en el agua fueron muertos por las cargas de profundidad que habían estado preparadas sobre cubierta, de este modo el USS Hammann perdió 80 hombres, un tercio de su tripulación.

          El Yorktown aun permaneció unas 24 horas más a flote con dos impactos a babor, pero estaba sentenciado y se hundió.

          Comentario


          • #20
            La decisión de Yamamoto
            Yamamoto también quizo revertir los resultados una vez que tuvo clara la situación que tenía en enfrente, cuatro portaaviones destruidos, la isla sin ser tomada y al menos dos portaaviones enemigos operativos en las cercanías.

            Ordenó a la totalidad de la fuerza principal el avanzar en zig zag a la máxima velocidad hacia Midway con el objetivo de destruir con fuego artillero la isla y sus instalaciones y además emboscar a las fuerzas norteamericanas.

            Ordenó además hacer concurrir a las fuerzas empeñadas en el desembarco de las Aleutianas.

            -" Todas la fuerzas deberán atacar al enemigo en el area de Midway"-

            Yamamoto intentó buscar una batalla decisiva al acercar sus acorazados y cruceros a Midway, sin embargo, el almirante Spruance prudentemente hizo retirar su fuerza más hacia El NNE para evitar caer en una emboscada artillera nocturna, que era la especialidad japonesa. Los japoneses no pudieron localizar la ubicación de la flota estadounidense al amanecer del 5 de junio y Yamamoto tuvo que reconsiderar su línea de acción. Los cruceros se situaron en el horizonte de Midway y empezaron a cañonear sistemáticamente las instalaciones de la isla.

            Cuando Spruance supo que la isla estaba siendo cañoneada ordenó a sus fuerzas, en la tarde del 5 de junio, acercarse al sector para impedir un desembarco.

            El contralmirante Ugaki del estado mayor de Yamamoto se encerró con el almirante en la sala de mapas del Yamato, se reconsideró el cañoneo que se efectuaba en ese instante, Ugaki no tenía clara la situación estadounidense, y convenció a Yamamoto de abortar su plan de conquista de Midway sobrestimando el potencial estadounidense, el 6 de junio a las 1.00, Yamamoto dio la orden de retirada. Al iniciar la retirada, los cruceros pesados Mikuma y Mogami se embistieron debido a la niebla, quedando su velocidad reducida por los daños. Junto a su escolta de destructores fueron alcanzados por aviones del Enterprise por la mañana del 6 de junio, hundiendo al Mikuma y dañando gravemente al Mogami, que a duras penas logró alcanzar la base de Truk.

            Fotografia del crucero japones Mikuma atacado por SBD Dauntless


            Sobrevivientes del Hiryu rescatado por los Norteamericanos

            Comentario

            Trabajando...
            X