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GUERRA DEL GUANO Y EL SALITRE: La Resistencia

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  • #31
    COMBATE DE SÁNGRAR-preliminares

    El 19 de junio de 1881, Letelier, desde el Cerro de Pasco, mandó una nota amenazante a las autoridades de la provincia de Canta, conminándolas a deponer las armas.

    El 21 se recibió la comunicación en Canta y una junta decidió emprender acciones defensivas. Para ello se decidió utilizar las fuerzas del batallón Canta 1º, en formación, al mando del coronel Manuel de la Encarnación Vento, y de las guerrillas de la zona.

    El 24 partieron de Canta 2 cías del Canta (unos 70-100 hombres) con sus capitanes Calderón y Zuleta (reemplazado por el teniente Icochea en la marcha, por mal de altura) al mando del coronel Vento más 40 guerrilleros al mando del sub-prefecto Fuentes, que se dirigieron por la quebrada de Canta hacia la cordillera de la Viuda. Mientras tanto otra cía del Canta partía hacia la derecha (sur-este), a juntarse con los guerrilleros de Carampoma comandados por el comandante Aparicio Medina (prov. de Huarochirí) y otras fuerzas guerrilleras al mando de Vargas partían desde la quebrada del río Chancay (norte). Estas tres fuerzas debían marchar en paralelo y converger en la cordillera de La Viuda para cerrarle el paso a los chilenos a la prov. de Canta. Una cuarta cía del Canta quedó en la capital de la provincia.

    Durante su marcha, Vento se enteró de que la cía (-) de Araneda estaba en la hacienda Sángrar, propiedad de su padre don Norberto. Ante eso decidió variar el plan de operaciones, y acometer al enemigo allí estacionado.

    Algunos pobladores de los caseríos por donde pasaba Vento se plegaron a sus tropas, armados de viejos Minié de avancarga.

    Al llegar, el 26 de junio a las 2 de la tarde, al paraje denominado "Colac", se avistó un grupo de 12 chilenos bajando de un cerro, provenientes de Sángrar; se trataba de una avanzada que se dirigía a saquear la estancia Capillayoq, donde se sabía que había plata. Sin ser vistos por los chilenos y rápidamente, los peruanos se ocultaron tras el follaje y las piedras a ambos lados del camino que éstos seguían. Luego hubo una nutrida descarga (según una versión de 40-50 rifles, según otra sólo fue una avanzada de 9 hombres) y todos los chilenos excepto el soldado José Sepúlveda quedaron tendidos en el suelo; Sepúlveda huyó, montado en una mula, en dirección a Sángrar, pero fue perseguido y detenido, pues cayó derribado por una certera bala en el camino, y al poco expiró.

    Luego de esto, la tropa fatigada y acosada por el hambre (no había probado bocado en todo el día) hizo un alto y fue reunida por su jefe, coronel Manuel de la Encarnación Vento, quien insinuó la conveniencia de acampar y esperar la día siguiente para contar con el refuerzo de la cía del sargento mayor Telésforo Ortecho y los tenientes Hurtado y Pimentel y la guerrilla del comandante Aparicio Medina, quienes vendrían de Asunción de Huanza. Así, Vento dijo a sus hombres:

    "Basta con lo hecho ya; pasemos aquí la noche y en la madrugada bajaremos".

    Ante esto, surgió la voz espontánea del soldado NAZARIO IGREDA, quien dijo así:

    No señor, hay tiempo y ahora mismo nos vamos sobre ellos: sabemos que ahora son 100 y los tomaremos de sorpresa; quizá mañana sea mayor el número y entonces estaremos perdidos: ¡HOY O NUNCA!

    obteniendo la aprobación general, ante lo que Vento respondió:

    Hágase lo que se quiere


    De modo que se desplegaron las tropas en orden de ataque, en 3 columnas que caminaron sin perderse de vista (una con Vento, otra con Calderón y otra con Icochea), despacio y en silencio, hasta que al estar a 4 cuadras del enemigo, sobre las alturas que dominan la casa-hacienda de Sángrar fueron avistados por éste, que se aprestaba a comer el rancho listo en una gran paila.

    Los chilenos cogieron rápidamente sus armas que estaban formando pabellones e inmediatamente Araneda dividió a sus tropas en dos secciones, una a su mando y otra a la del teniente Guzmán, y las dispuso en el muro perimetral del cementerio, de más de un metro de altura.

    Así, a las 4 y media de la tarde del día 26 de junio de 1881, en la hacienda de Sángrar, provincia de Canta, a más de 4000 metros, al pie de la Cordillera de la Viuda, se iniciaba el primer gran combate de la campaña de la resitencia del Ejército del Centro.




    Saludos desde Lima

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    • #32
      COMBATE DE SÁNGRAR

      ***** los fuegos a esa hora y distancia, se sostuvo el tiroteo con intensidad por media hora, hasta que a una distancia de 300 metros, los peruanos se lanzaron a la carga bajo el toque de corneta de Bernardino Igreda y el redoble de tambores de los hermanos Federico y Patricio Reyes (que eran veteranos de San Juan y Miraflores, donde ya tocaban el tambor y el clarín).

      Durante el combate cuerpo a cuerpo, el soldado Nazario Chamorro fue tomado prisionero por un chileno; defendiéndose de éste, Chamorro le mordió la oreja y se la comió, empapándose de sangre. El chileno, al verse sin oreja y bañado en sangre, huyó donde los suyos, siendo perseguido por Andrés Huamán, quien en la carrera pegó un salto sobre las rocas, quebrándose la pierna.

      Los chilenos, flanqueados por la izquierda, se replegaron al interior de las habitaciones de la hacienda y la capilla, desde cuyas puertas hacían fuego nutrido. En estas circunstancias las tropas peruanas ocuparon las posiciones iniciales de los chilenos, donde se armaron y municionaron cogiendo las armas y municiones de los muertos enemigos, pues de lo contrario allí habría finalizado el fuego (había escasez de munición para los peruanos). Aquí la acción continuó por cosa de una hora, hasta que cayó la noche.

      En un momento del combate, el combatiente Juan Solano corrió hacia la torre de la capilla para repicar la campana y dar vivas a la fuerza peruana, lo que alentó mucho a la tropa.

      Al ver que caía la noche, los canteños incendiaron los techos pajizos de las construcciones de la hacienda para obligar al enemigo a dejar sus escondrijos. Los chilenos que no murieron quemados salieron y fueron abatidos uno a uno.

      Se continuó disparando contra los enemigos refugiados en la capilla, que tenía techo de calamina de zinc; eran éstos el capitán Araneda con 3 oficiales y 5 soldados (otra versión dice que los soldados eran 4 y otra dice que los que huyeron eran 15-20 en total), quienes, confundidos con el humo y la oscuridad de la noche, huyeron a Casapalca siguiendo el curso del riachuelo.

      A las doce de la noche cesaron los fuegos, y al poco surgió la luna en el firmamento.

      Tras coger los despojos del enemigo, y sabiendo que era inminente la llegada de fuerzas enemigas existentes en gran número en Casapalca, lugar distante 3 leguas (15 km. aprox) de Sángrar, los peruanos emprendieron la marcha de regreso hacia Canta, bajo una leva nevisca, llevando consigo a sus muertos y heridos.

      Los despojos dejados por el enemigo fueron: rifles comblain (las versiones varían entre 47, 48, “unos 50” y “70 y tantos”), munición para dichos rifles, 1 estandarte del Buín tomado por el Hermógenes Bao (que luego acabó en un Museo), 1 bandera peruana llevada por el enemigo probablemente para hacer engaños, 800 carneros rancheados por el enemigo en la zona, más de 70 caballitos serranos, monturas para dichos caballos y el rancho del enemigo, que fue consumido por nuestra tropa que llevaba 24 horas sin probar bocado.

      En cuanto a las bajas, hay gran disparidad en las versiones:

      Muertos peruanos: 1 oficial, 2 voluntarios, 38 hombres de tropa; 1 alférez y 3 hombres más; 4 muertos; 1 oficial, 2 voluntarios y 36 hombres de tropa; 1 muerto.

      Heridos Peruanos: 2 oficiales y un corneta; 2 oficiales y “otros soldados”; 38 heridos; 3 heridos.

      Muertos Chilenos: 70; 50; “mitad de sus efectivos”; 17 muertos.

      Heridos Chilenos: 20 heridos.

      Prisioneros Chilenos: 3 de los que uno –soldado Sepúlveda- muere; 2 prisioneros.

      Desaparecidos Chilenos: 7 desaparecidos.

      Entre los muertos peruanos se mencionan:

      Alférez Juan Clímaco Falcón (ayudante del subprefecto Fuentes); subteniente Clemente Izaguirre (que se agregó durante la marcha, en la hacienda Oxamachay); voluntarios Doroteo Molina (otra fuente dice José Molina) y José Mercedes Valdez Igreda (que murió tocando ataque); Práxides Páez.

      Entre los heridos peruanos se mencionan:

      Capitán Calderón, subteniente Patiño; corneta Bernardino Igreda; Andrés Huamán.


      Tras esta victoria, Letelier aceleró su regreso (que hacía mucho se lo pedía Lynch pero él lo desoía pues prefería seguir en el Cerro de Pasco tomando barras de plata). En el trayecto los suyos fueron hostilizados por guerrilleros, y sus tropas llegaron en estado lamentable y desmoralizadas, si bien él y sus cómplices como Bouquet y Romero Roa traían los bolsillos bien llenos.


      Saludos desde Lima

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      • #33
        Si bien con diversas versiones [las chilenas hablan de 800 peruanos contra 50 y tantos de la cía (-) de Araneda, y dicen que Araneda rechazó a los peruanos ], el combate de Sángrar del 26 de junio de 1881 es más o menos conocido.

        En cambio poco se sabe de un encuentro anterior, habido en la misma hacienda. Quien nos habla de esto es Luis Milón Duarte, gran hacendado de la sierra central que colaboró con Iglesias (al igual que Vento y otros), y escribió unas valiosas memorias donde intenta justificar su conducta colaboracionista con el enemigo. Él nos cuenta lo siguiente:


        He oído la relación de esa escaramuza al coronel Vento, cuando en una de nuestras conferencias sobre la paz con el general Lynch estuvo presente Vento. El general Lynch después que concluimos el punto, pidió a Vento le refiriese el asunto, y dijo: AHORA QUE YA SOMOS AMIGOS, hágame el gusto de contar aquello de Sángrar. Vento al principio un tanto embarazado, refirió que se habían acostumbrado a pernoctar en su hacienda los conductores de las remesas de la expedición Letelier, y que una de estas partidas comenzó a merodear en la estancia. Temió que del merodeo pasaran a la impunidad a tomar el ganado. A fin de prevenirlo resolvieron escarmentar a aquella partida que rodearon mientras dormían. Al amanecer los sitiados abrieron el fuego creyendo abrirse paso; hubo un nutrido tiroteo que concluyó cuando amagaron la casa para incendiarla; en ese momento izaron bandera blanca los sitiados. Vento les dijo: "Los peruanos no matan a los vencidos; váyanse cangrejos y no vuelvan más aquí, digan a sus jefes que no me pisen estos linderos porque les costará caro a los chilenos". Dirigiéndose a su gente les dijo: "Muchachos, para que estos chilenos lleven un recuerdo eterno, pónganse con sus cuchillos en la puerta y según vayan saliendo, a unos les cortan la oreja derecha y a otros la izquierda". En ese desfile les hizo desmochar; les hizo restañar la sangre como hacen los vaqueros cuando señalan su ganado; y con los suyos los ayudan en las operaciones de ensillar, aparejar y cargar; dando un trago a cada mocho les despachó sin que les tocase ni el barro que tenían en sus valiosas cargas [¡¡las barras de plata de Cerro de Pasco!! 8O 8O 8O ]. Los señalados, inclusive los oficiales, tuvieron que entrar de noche en Lima. De ahí provino un dicho popular que se repetía a los chilenos cuando salían a las expediciones: "¡Cuidado con las orejas!"

        Esto se encuentra transcrito en la obra "La Campaña de la Breña" del mayor EP (r) Eduardo Mendoza Meléndez, 3ªedición, 1993, Tomo I, p.135.


        Saludos desde Lima

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        • #34
          Organización del Ejército del Centro 1881

          Desocupado el centro por las tropas de Letelier (1392 hombres) en julio de 1881, Cáceres prosiguió con más empeño la formación de ejército del centro, que para agosto de 1881 ya había casi concluido, aunque luego se incorporaron algunas unidades más.

          Este ejército contaba con las siguientes unidades en la segunda mitad de 1881:

          Infantería: batallones Junín, Jauja, Libres de Huancayo, Tarma, Ica (ex-8 de setiembre), Lima, Canta 1º, Canta 2º, Alianza, Huacho, Milicianos de Chancay, América y Yauyos. Columnas Libres de Ayacucho, Concepción, Constancia, Yauli y Salcabamba.


          Caballería: Regimiento Cazadores del Perú. Escuadrones Escolta, Operaciones, Dos de Mayo, Comas, Tiradores de Chupaca y Carabineros de Chancay.

          Artillería: cuatro piezas de ánima lisa y otras 4 piezas.


          Algunas aclaraciones:

          El bat. Junín se constituyó con 80 soldados remanentes del disuelto batallón Pichincha más 26 gendarmes de Jauja; al mando del coronel La Jara integró la división de Aduvire que marchó hasta Áncash, luego regresa al centro y se pone a órdenes de Cáceres. El Jauja, primer bat. formado por Cáceres en el Ejército del Centro, sobre la base de 16 gendarmes convalescientes del hospital de Jauja, 40 gendarmes venidos de Ayacucho y los 50 hombres de la gendarmería de Tarma. El Huancayo y el Tarma formados con los aportes de los vecinos de dichas ciudades. El Ica se formó con los 50 voluntarios de Ica llevados por el teniente coronel Benigno Zevallos más los voluntarios de Cañete y Yauyos. El Lima era un antiguo cuerpo del ejército de línea, quizá el único que sobrevivió para esa fecha, había sido el Lima Nº8 en la campaña de Tarapacá y el Lima Nº11 en la de Tacna, luego de lo cual pasó a Puno, desde donde la llevó a la sierra central su jefe el coronel Remigio Morales Bermúdez; el Lima cambió de nombre por Tarapacá, en recuerdo a la gloriosa victoria en que había participado y en que tanto mérito tuviese Cáceres; igualmente de cambió e nombre al Jauja por Zepita, en recuerdo a la querida unidad de Cáceres.

          Los batallones Canta 1º y 2º fueron organizados por el coronel Vento, sobre la base de los sobrevivientes de los batallones Canta Nº 63 y 2º Canta que peleeraon en la campaña de Lima y recibiendo voluntarios de la provincia del mismo nombre y de otras zonas (como 18 hombres llegados desde Cañete armados hasta los dientes por los hacendados).

          Los batallones Huacho, Alianza, Milicianos de Chancay así como los escuadrones Operaciones y Carabineros de Chancay fueron organizados por el coronel José Bedoya prefecto de Lima, quien a estos cuerpos, divididos en 2 divisiones agregó 3 piezas de artillería, los que junto con los batallones Canta 1º y 2º sumaban un total de unos 1500 hombres. El Milicianos de Chancay se llamó luego Cazadores del Rímac.

          El bat. América llegó de Huánuco. La columna Constancia la creó Piérola con oficiales sin colocación, y partió con la división de Aduvire; se incorporó al ejército de Cáceres y sus oficiales fueron colocados. La columna Concepción se organizó sobre la base de 30 y tantos veteranos de la unidad del mismo nombre aniquilada en la campaña de Lima. La columna Libres de Ayacucho se formó con 80 jóvenes de familias distinguidas de Ayacucho.

          El regimiento Cazadores del Perú era la escolta de Piérola que se sumó a Cáceres a fines de 1881 cuando Piérola dimitió. La Escolta se formó sobre la base de 25 jóvenes voluntarios en Huancayo. El Dos de Mayo fue un piquete que llegó desde Áncash.

          Finalmente la artillería se formó sobre la base de 4 (u piezas extraídas del fuerte San Ramón por el teniente coronel Ambrosio Navarro; eran de ánima lisa. Se agregaron luego más piezas, como las 4 posteriormente venidas del Cerro de Pasco, los 2 cañones (o cañones-obús) enviados de Lima por el Comité Patriótico ocultas en ataúdes y las 2 culebrinas llevadas de La Molina también por dicho Comité. Además hay que agregar las 3 piezas que tenía el coronel Bedoya en su cuartel general de Sayán (provincia de Chancay).

          Además de esto estaban las partidas de guerrilleros, al mando del comandante general de las guerrillas, coronel Rafael Ramírez. Subordinados a él estaban el jefe de la sección derecha (del río Rímac al valle del Chillón), coronel Martín Valdivia, y el jefe de la sección izquierda (del Rímac al valle del Lurín), el cura-coronel Eugenio Ríos. Fuera de esto existían partidas sueltas como las que preparaban los hacendados Peñaloza y Valladares en el valle del Mantaro.

          En total el ejército del Centro (sin contar guerrillas), alcanzó la cifra de 5000 hombres en su mejor momento en la segunda mitad de 1881.



          Saludos desde Lima

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          • #35
            Plana mayor Ejercito del centro


            Alguien podria identificar a a los oficiales del ejercito del centro en esta foto. Lo unico que se es que Caceres esta de pie en el centro vestido de civil.
            Saludos.
            Jorge
            "...Como el sol apareces despues de la noche oscura"
            Indio Ayacuchano a Caceres, despues de Huamachuco. 1883

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