Así desvalijó la rapiña chilena a los peruanos en 1880.- Levantaron con todo: joyas de oro con perlas y diamantes; relojes, cadenas y anillos de oro con brillantes, rubíes y piedras preciosas; kilos de oro y plata para fundir...


Escribe: César Vásquez Bazán

(Publicado por una fina cortesía de Castinaldo, su seguro servidor. )



Cacos chilenos de uniforme desvalijando un hogar peruano en 1880.

Una organización denominada Transparencia Internacional informó el miércoles 30 de noviembre de 2011 que Chile es el país menos corrupto de América Latina.

Debo confesar que tuve dudas acerca de la veracidad de la afirmación al recordar los saqueos y robos que perpetraron los invasores chilenos en el Perú y Bolivia entre 1879 y 1884. Y es que la pregonada “menor corrupción de Chile en el año 2011” está basada, entre otros fundamentos, en el corrupto arrebato territorial de Tarapacá y Arica peruanos y el litoral boliviano, acciones perpetradas por los chilenos durante la Guerra del Salitre.

¿Cree usted, pensativo lector, que Chile hubiera podido sobrevivir económicamente hoy si no tuviera el cobre de Chuquicamata, que es cobre procedente del territorio boliviano de 1879? ¿Cree usted que Chile pudo haber afrontado económicamente los cincuenta años transcurridos entre 1880 y 1930 si no hubiera contado con el salitre de Tarapacá, es decir con la riqueza arrancada a los peruanos? La respuesta en ambos casos es negativa. Sin el salitre de Tarapacá y sin el cobre boliviano de Chuquicamata, Chile hubiera evolucionado de crisis fiscal en crisis fiscal, de crisis económica en crisis económica, de crisis social en crisis social, de crisis política en crisis política, lo que hubiera originado la existencia de un ambiente de corrupción generalizada.

Expresado a través de un ejemplo: el paco o policía chileno no recibe coimas no porque sea honrado per se sino porque está relativamente bien pagado, bien vestido y bien protegido por el Estado de Chile. Si el guardia saca los pies del plato, el sistema judicial se hará cargo de él. El Poder Judicial cuenta con magistrados y funcionarios adecuadamente preparados, en gran medida porque también están bien remunerados. Surge entonces la pregunta: ¿Qué actividad es la que permite tener policías y jueces bien pagados en Chile? ¿Qué actividad es la que financia hoy la policía y de la judicatura en Chile? No hay que investigar demasiado para encontrar que los recursos provienen de la minería del cobre. ¿Y dónde están ubicados los yacimientos cupríferos de los que provienen los recursos fiscales? Pues nada menos, ¡qué casualidad! de los territorios como Chuquicamata arrebatados a Bolivia en 1879.

¿Y qué actividad financió ayer a la policía y la judicatura en Chile? Tampoco hay que estudiar mucho para determinar que los recursos se obtuvieron de la comercialización del salitre extraído de Tarapacá peruana.

El saqueo del Perú y Bolivia en la Guerra del Salitre como financiador de la “menor corrupción chilena en el año 2011”

En adición al robo territorial y de activos estatales perpetrado por Chile contra el Perú y Bolivia, hay que añadir los hurtos cometidos entre 1879 y 1884 por los representantes del Estado de Chile contra ciudadanos de ambas naciones.

A continuación podrá usted leer la descripción chilena de algunas de las raterías efectuadas por los invasores en territorio peruano, específicamente en Chiclayo, Monsefú y San Pedro, en el norte del país de los Incas. El cuadro de la corrupción estatal chilena de ayer está ilustrado por el documento oficial sureño titulado Relación del contenido de los cajones con objetos tomados al enemigo, de que se ha hecho cargo el contador del trasporte nacional Itata. La citada Relación, fechada 30 de octubre de 1880, está firmada por Daniel Carrasco Albano, secretario general del merodeador chileno Patricio Lynch. Los efectos son recibidos por J. R. Lira, contador del transporte chileno Itata. Es necesario enfatizar que éste fue sólo uno de los muchísimos robos perpetrados por Chile en el Perú.

Tenga la amabilidad de revisar el documento que acompaña este post. Proviene de fuente chilena y no de fuente peruana. Fue publicado en la página 869 del Boletín de la Guerra del Pacífico, libro impreso en 1979 en Santiago de Chile por la Editorial Andrés Bello.

Comprobará usted mismo el robo y asalto de los ciudadanos peruanos perpetrados por las pirañitas invasoras. Los muy pendencieros no perdonaron nada. La Relación no me dejará mentir. Los ******** del sur metieron mano a todo: joyas de oro con perlas y diamantes, relojes, cadenas y anillos de oro con brillantes, rubíes y piedras preciosas, kilos de oro y plata para fundir... Por supuesto, los efectos incluidos en el documento son sólo algunos de los que se remitieron al Estado de Chile como participación fiscal en el saqueo del Perú. No figuran en la Relación los objetos valiosos que no fueron enviados a Santiago por constituir botín personal de los oficiales y soldados de Lynch.

La rapiña territorial y el hurto de los bienes peruanos produjeron los recursos para lograr la actual “menor corrupción chilena”. Sin embargo, la moralidad de hoy tiene como fundamento económico la mayor corrupción que puede darse en la vida internacional de los Estados. Es el hurto de la rapiña territorial y el robo a mano armada en contra de los ciudadanos de los países invadidos por los salteadores capitaneados por Patricio Lynch.

Señores de Transparencia Internacional: No intenten burlarse de peruanos y bolivianos elaborando historias acerca de la supuesta “menor corrupción de Chile en América Latina”. Es como intentar explicar a los herederos de las víctimas de la Mafia que las empresas propiedad actual de dichos gánsteres constituyen ejemplo de honestidad, ética y pureza.

Obra citada

Boletín de la Guerra del Pacífico. 1979. Santiago: Editorial Andrés Bello, página 869.